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Testamento
real por embarazo
De Ginecología y vida íntima de las reinas de España, Tomo I, por Enrique
Junceda Avello, Ed. Temas de Hoy, Madrid: 1991.
El deseo de María Tudor de engendrar un hijo
la llevó a anunciar en varias oportunidades embarazos que luego resultaron
imaginarios. El hecho de que la creencia en el embarazo por parte de la
reina era cierta y no fingida queda demostrado en su testamento, en el
cual dispone lo pertinente ante esta contingencia y que «sean para la
prole que tengamos».
usalén
e Irlanda, Defensora de Brabante, condesa de Habsburgo, Flandes y Tirol
y legítima mujer del nobilísimo y virtuoso príncipe Felipe, por la misma
Gracia de Dios Rey de los dichos Reinos y dominios, creyéndome embarazada
del legítimo matrimonio con mi dicho tiernamente querido esposo y Señor,
aunque, por lo demás, me hallo al presente (gracias sean dadas a Dios
Todopoderoso) en buena salud, pero previendo los riesgos que por designio
de Dios corren las mujeres en el alumbramiento de hijos, he creído procedente,
tanto en descargo de mi conciencia como para la continuación de un buen
orden en mis reinos y dominios, ordenar mi áltima voluntad y testamento».
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