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| Salud al margen |
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Testimonios
sobre la embriaguez en México, antes y después de la conquista Por
el doctor Guillermo Calderón Narváez, Miembro Titular de la Academia Nacional
de Medicina de México.
Fray Bernardino de Sahagún cuenta que los aztecas "... tenían bravos castigos para los que no eran reverentes con sus maestros, y se ponía en especial gran diligencia en que no bebiesen octli. A los de cincuenta años para abajo ocupábanlos en muchos ejercicios de noche y de día, y criábanlos en grande austeridad. Si un mancebo aparecía borracho públicamente, castigábanle dándole de palos hasta matarlo, para que tomasen todos ejemplo y miedo de no emborracharse...". Si se trataba de adultos, la severidad era tanto más grande cuanto más importante fuera el culpable; el plebeyo era castigado con una severa advertencia y con la vergüenza de llevar la cabeza rapada, pero al noble se lo castigaba con la muerte. En cambio los ancianos podían beber sin restricciones, sobre todo en ciertas fiestas. El espíritu de justicia de los antiguos mexicanos permitía el placer de la bebida sólo a aquellos cuya vida activa había terminado.» «Con la llegada de los españoles, estos castigos fueron abolidos por inhumanos.. Pero al poco tiempo aumentó de modo considerable el problema del alcoholismo entre los aborígenes, que las nuevas medidas de control no pudieron frenar.»
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