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MEDICO, LA SALUD Y LA ENFERMEDAD EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS Los textos han sido tomados de La Sagrada Biblia, versión de Nácar-Colunga, 34º edición, La Editorial Católica, Madrid: 1976
SOBRE
LA SALUD 14Mejor es pobre sano y fuerte que rico enfermo y
débil. 15La salud y el bienestar valen más que el oro, / y
un cuerpo robusto, más que una fortuna. 16No hay riqueza que
valga lo que la salud del cuerpo, / y no hay bien como el gozo del corazón.Eclesiástico
30: 14-16.
EL
MEDICO 1Atiende al médico antes que lo necesites, / que también
él es hijo del Señor. 2Pues el Altísimo tiene la ciencia de
curar, / y el rey le hace mercedes. 3La ciencia del médico
le hace andar erguido / y es admirado de los príncipes. 4El
Señor hace brotar de la tierra los remedios / y el varón prudente no los
desecha.
5¿No
endulzó el agua amarga con el leño / para dar a conocer su poder? 6El
dio a los hombres la ciencia / para mostrarse glorioso en sus maravillas.
7Con los remedios el médico da la salud y calma el dolor, /
el boticario hace sus mezclas / para que la criatura de Dios no perezca,
8y por El se difunde y se conserva la salud entre los hombres.
9Hijo
mío, si caes enfermo, no te impacientes; ruega al Señor y El te sanará;
10huye del pecado y la parcialidad / y purifica tu corazón
de toda culpa. 11Ofrece el incienso y la oblación de flor de
harina; / inmola víctimas pingues, las mejores que puedas. 12Y
llama al médico, porque el Señor le creó, / y no le alejes de ti, pues
te es necesario.
13Hay
ocasiones en que logra acertar, 14porque también él oró al
Señor / para que le dirigiera en procurar el alivio / y la salud para
prolongar la vida del enfermo. 15El que peca contra su Hacedor
/ caerá en manos del médico.Eclesiástico 38: 1-15.
LEY
SOBRE LOS CELOS (O... las consecuencias gastroenterológicas de la infidelidad)
11Habló Yavé a Moisés, diciendo: 12«Habla a los
hijos de Israel y diles: si la mujer de uno fornicare y le fuese infiel,
13durmiendo con otro en concúbito de semen, sin que haya podido
verlo el marido ni haya testigo, por no haber sido hallada en el lecho,
14y se apoderase del marido el espíritu de los celos y tuviese
celos de ella, háyase ella manchado en realidad o no se haya manchado,
15la llevará al sacerdote, y ofrecerá por ella una oblación
de la décima parte de un efá de harina de cebada, sin derramar aceite
sobre ella ni poner encima incienso, porque es minjá de celos, minjá de
memoria para traer el pecado a la memoria. 16El sacerdote hará
que se acerque y se esté ante Yavé; 17tomará del agua santa
en una vasija de barro, y cogiendo un poco de la tierra del suelo del
tabernáculo, la echará en el agua. 18Luego, el sacerdote, haciendo
estar a la mujer ante Yavé, le descubrirá la cabeza y le pondrá en las
manos la minjá de memoria, la minjá de los celos, teniendo él en la mano
el agua amarga de la maldición, 19y la conjurará, diciendo:
«Si no ha dormido contigo ninguno y si no te has descarriado, contaminándote
y siendo infiel a tu marido, indemne seas del agua amarga de la maldición;
20pero si te descarriaste y fornicaste infiel a tu marido,
contaminándote y durmiendo con otro 21(aquí el sacerdote la
conjurará con el juramento de execración, diciendo): Hágate Yavé maldición
y execración en medio de tu pueblo y séquense tus muslo e hínchese tu
vientre, 22entre esta agua de maldición en tus entrañas para
hacer que tu vientre se hinche y se pudran tus muslos». La mujer contestará:
Amén, amén.
23El
sacerdote escribirá estas maldiciones en una hoja, y la diluirá en el
agua amarga, 24y hará beber a la mujer el agua amarga de la
maldición. 25Luego tomará de la mano de la mujer la minjá de
los celos y la agitará ante Yavé, y la llevará al altar; 26y
tomando un puñado de la ofrenda de memoria, lo quemará en el altar, haciendo
después beber el agua a la mujer. 27Darále a beber el agua;
y si se hubiere contaminado, siendo infiel a su marido, el agua de maldición
entrará en ella con su amargura, se le hinchará el vientre, se le secarán
los muslos, y será maldición en medio de su pueblo. 28Si, por
el contrario, no se contaminó y es pura, quedará ilesa y será fecunda.»
29«Esta es la ley de los celos, para cuando una mujer haya
sido infiel a su marido y se haya contaminado, 30o que el espíritu
de los celos se haya apoderado de su marido y tenga celos de ella; presentará
a su mujer ante Yavé, y el sacerdote hará con ella cuanto en esta ley
se prescribe. 31Así el marido quedará libre de culpa, y la
mujer llevará sobre sí su pecado».Números 5: 1-38.
LEY
ACERCA DE LA LEPRA 1Yavé habló a Moisés y Aarón, diciendo:
2«Cuando tenga uno en su carne alguna mancha escamosa, o un
conjunto de ellas, o una mancha blanca, brillante, y se presente así en
la piel de su carne la plaga de la lepra, será llevado a Aarón, sacerdote,
o a uno de sus hijos, sacerdotes. 3El sacerdote examinará la
plaga de la piel de la carne; y si viere que los pelos se han vuelto blancos
y que la parte afectada está más hundida que el resto de la piel, es plaga
de lepra; y el sacerdote que le haya examinado le declarará impuro. 4Si
tiene sobre la piel de su carne una mancha blanca que no aparece más hundida
que el resto de la piel, y el pelo no se ha vuelto blanco, el sacerdote
le recluirá durante siete días. 5El día séptimo le examinará;
y si el mal no parece haber cundido ni haberse extendido sobre la piel,
le recluirá por segunda vez otros siete días, 6y al séptimo
día le examinará nuevamente; si la parte enferma se ha puesto menos brillante
y la mancha no se ha extendido sobre la piel, el sacerdote le declarará
puro; es una erupción. Lavará sus vestiduras y será puro. 7Pero
si, después de haber sido examinado por el sacerdote y declarado puro,
la mancha se extendiere, será llevado a él nuevamente para que le vea;
8y si la mancha brillante ha crecido en la piel, le declarará
inmundo: es lepra.
9Si
uno tuviere la plaga de la lepra, será llevado al sacerdote, 10que
le examinará; y si viere éste en la piel la escama blanca y que se han
vuelto blancos los pelos, y en la mancha escamosa se pnota la carne viva,
11será juzgada lepra inveterada en la piel de su carne, y el
sacerdote le declarará impuro; no le recluirá, pues es impuro. 12Pero
si la lepra se ha extendido hasta llegar a cubrir toda la piel del enfermo
desde la cabeza hasta los pies, en cuanto a la vista del sacerdote aparece,
le examinará, 13y si, en efecto, cubre todo su cuerpo, declarará
puro al enfermo; pues se ha puesto todo blanco, será puro. 14Si
en el así afectado aparece la carne viva, será impuro, 15y
el sacerdote, al ver la carne viva, le declarará impuro [...].
40Si
al leproso se le caen los pelos de la cabeza y se queda calvo, es calvicie
de atrás; es puro. 41Si los pelos se le caen a los lados de
la cara, es calvicie anterior; es puro. 42Pero si en la calva,
posterior o anterior, apareciere llaga de color blanco rojizo, es lepra
que ha salido en el occipucio o en el sincipucio. 43El sacerdote
le examinará, y si la llaga escamosa es de un blanco rojizo, como el de
la lepra en la piel de la carne, 44es leproso; es impuro, e
impuro le declarará el sacerdote, pues es leproso de la cabeza.
Levítico 13:
1-15, 40-46.
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