|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Salud al margen |
| Pacientes Célebres |
|
Creo que nadie se muere un minuto antes [De
Coloquios con Perón, por Enrique Pavón Pereyra, 2ª ed., Editores Internacionales
Técnicos Reunidos, Madrid: 1973]
-¿Ha sentido la muerte
alguna vez de cerca? De ésta como de otras bromas escapé indemne. En materia deportiva sufrí la ruptura de un vaso sanguíneo de la pierna izquierda mientras practicaba esgrima en Santo Domingo. Como ahora no tengo permiso para enfermarme, procuro no exponer mi físico a ningún contratiempo que torne aleatorio el firme propósito de volver a mi país. [N. de R.: ese regreso se concretó, y Perón murió en Buenos Aires como presidente de los argentinos el 1º de julio de 1974]. Con todo, procuro no apoltronarme, mantener mediante un training permanente mi mejor estado. La opinión de mi médico de cabecera, Francisco Flores Tascón, es que tengo máquina para mucho tiempo, no bien me ajuste a las prescripciones y evite los excesos de rigor para un hombre que ha traspuesto el filo del medio siglo. La vida sana, al aire libre y sin mayores complicaciones de sibaritismo, me ha permitido defenderme, a una edad en que predominan los achaques de la vejez, con su cortejo de chocheces y desvaríos.» |
|
|
|
Sociedad
Iberoamericana de Información Científica (SIIC) |