Entrevistas a expertos

838 bytes, 7 x 11 pixeles DISQUISICIONES ENTRE LO MEDICO Y LO CIENTIFICO  


Entrevista exclusiva a
294 bytes, 13 x 11 pixeles Alcides Greca

Profesor Titular de Clínica Médica
Institución: Facultad de Ciencias Médicas. Universidad Nacional de Rosario. Rosario, Argentina  


"Para el filósofo la verdad es aquel pensamiento que resiste el análisis del razonamiento lógico, y para el científico solamente se acepta como verdadero lo que se puede demostrar a través de la experimentación. Es evidente que las condiciones experimentales así como las variables que el investigador selecciona a su arbitrio hacen que la verdad científica sea siempre provisional y transitoria y que ninguna ciencia (ni siquiera las llamadas “duras” como la física o la química) puedan llamarse objetivas."

 

La Sociedad Iberoamericana de Información Científica (SIIC) tuvo el agrado de entrevistar al Dr. Alcides Greca, en referencia al artículo “Lo Médico y lo Científico ”
editado en Revista Médica de Rosario 2004; 70 (2): 79-80


Preguntas formuladas por los médicos que integran la agencia Sistema de Noticias Científicas (aSNC), brazo periodístico de SIIC.


Rosario, Argentina (especial para SIIC):


 ¿Cree usted que a medida que pasan los años los médicos nos acercamos un poco más a la filosofía?
Los médicos que han formado las escuelas de medicina en las últimas décadas han estado capacitados en lo técnico para dar respuesta a los padecimientos orgánicos de sus pacientes pero han tenido una pobre formación humanística. Como autodidacta, luego de unos años de profesión, el médico se acerca a la filosofía, la ética (una de sus ramas), la epistemología, la literatura, porque advierte que con lo que conoce no le alcanza para abarcar al ser humano enfermo de manera integral.

¿Por qué existe la tendencia dentro del ámbito médico de tildar de “científica” toda actividad que desarrollamos?
Pienso que la ciencia tiene mejor imagen entre los médicos que otras ramas del conocimiento y que aquello que se relaciona con aspectos emocionales o psicológicos suele ser velada o explícitamente desacreditado. El prefijo psi tiene para los médicos un carácter evocador de charlatanería o de pensamiento mágico. Es por ello, en mi concepto, que los médicos sentimos que nos prestigiamos hablando permanentemente de la ciencia y así se lo hacemos notar a nuestros pacientes.

¿Opina usted que el método que se utiliza para diagnosticar y tratar un paciente es rigurosamente “científico”?
En gener
al utilizamos para el diagnóstico y para el tratamiento conocimientos surgidos de la ciencia pero no validamos nuestros procedimientos a la manera de la ciencia cuando entramos en contacto con los enfermos. Además nos valemos en todos los casos de elementos que surgen de otros campos del saber.

Existe un dicho que afirma que la “medicina es ciencia y arte”. ¿Cree usted que habitualmente se prefiere la palabra “ciencia” porque aparenta ser más “importante” que arte?
El arte (del latín ars) es equivalente al tekné de los griegos e implica una habilidad, una capacidad del hombre de imitar a la naturaleza. El pensamiento grecolatino ha concebido tal vez como única labor verdaderamente creativa la poiesis (génesis) de donde deriva la palabra poesía. Es probable que los médicos demos más importancia a la ciencia simplemente porque con ella estamos más familiarizados y en todas las culturas existe la tendencia de menospreciar lo que no se conoce o lo que proviene de la cultura de otro.

El famoso “ojo clínico” ¿Tiene que ver con “lo científico”? 
El “ojo clínico” es un complejo compendio de elementos que tenemos incorporados en nuestro cerebro como información (lo que Umberto Eco llama la enciclopedia cerebral) con vivencias y experiencias emocionales. Podría compararse al proceso que realiza un catador de vino al reconocer una variedad con sólo degustar unas pocas gotas de la bebida o cuando identificamos a alguien instantáneamente con sólo un golpe de vista.

¿El médico es realmente un científico? 
Creo que definidamente no lo es. Se podría ejemplificar con la respuesta que dio el premio Nobel César Milstein a un periodista que le preguntó si él hubiera llegado al premio Nobel de haberse quedado en la Argentina. Milstein le dijo: “Ese es un experimento que no se ha hecho y nadie puede saber el resultado de un experimento que no se ha hecho”. Así piensa un científico y no lo hace así el médico.

¿Cree usted que algunos colegas temen perder prestigio al admitir que muchas de las actividades médicas no son “científicas”?
Por lo que antes mencionamos pienso que es así. Sin embargo, a medida que el médico expande su visión epistemológica, se da cuenta de que otros libros son necesarios y de que los conocimientos adquiridos desde la ciencia, aunque imprescindibles, no son suficientes para entender íntegramente al ser humano.

¿Podría explicar la distinción que hace en su artículo, entre conocer y comprender?
El conocimiento implica un proceso intelectual de evocación de datos almacenados en nuestra “enciclopedia” para explicarnos los fenómenos que observamos en el ambiente que nos rodea. La comprensión abarca elementos emocionales. El dolor y el sufrimiento son buenos ejemplos: podemos conocer los mecanismos de la sensibilidad dolorosa pero la comprensión del ser que sufre requiere ineludiblemente considerar otros aspectos.

¿Cuál sería la principal ventaja de reconocer que los médicos no somos científicos?
Creo que la principal ventaja de tal reconocimiento es resignar en cierta medida nuestro narcisismo y nuestra omnipotencia y aceptar que nos faltan elementos para integrar al paciente y a nosotros mismos como personas, condición imprescindible para poder desarrollar una praxis médica verdaderamente terapéutica.

¿Cómo espera usted que evolucione la filosofía médica?
En mi concepto el humanismo médico está en permanente expansión y lo estará más aun en el futuro. Las nuevas currículas de Medicina como la que se puso en marcha en la Facultad de Ciencias Médicas de nuestra Universidad Nacional de Rosario consideran seriamente todos estos aspectos y dan cabida a la filosofía, la ética (de la praxis o iatroética y de la investigación o bioética) e incluso la literatura para lograr que estos conceptos se incorporen desde la formación de grado, lo cual seguramente resultará en un médico mejor.

   
 

 
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