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¿A
qué atribuye las diferencias según el sexo en la incidencia del trastorno
depresivo mayor?
La cuarta
edición del Diagnostic and Statistical Manual
of Mental Disorders (DSM-IV, 1994) ofrece datos epidemiológicos para una
muestra de población general acerca de la incidencia del trastorno depresivo
mayor a lo largo de la vida y su proporción en función del sexo y demuestra
que varió para las mujeres entre el 10% y el 25% y entre el 5% y el 12% para
los hombres. Además, estimó que el 6% de las mujeres y el 3% de los hombres
que sufrieron este trastorno requirieron hospitalización debido a la gravedad
de los síntomas.
Muchas investigaciones estudiaron las diferencias de sexo en el trastorno
depresivo. Estas diferencias pueden atribuirse a factores biológicos, una
posible transmisión genética relacionada con el cromosoma X, causas
hormonales y circunstancias individuales y de sexo. Además, una hipótesis
que considero relevante es la diferencia de sexo en el estrés, que afecta más
a las mujeres.
¿Podría explicar la teoría de la indefensión aprendida?
La primera presentación de la teoría de la indefensión intentaba explicar
el fenómeno que tenía lugar a partir de la exposición a sucesos aversivos
incontrolables; es decir, que ante la exposición a sucesos incontrolables, se
aprende la falta de contingencia existente entre las respuestas y los sucesos
del medio. Esta formulación inicial no especifica dónde y cuándo una
persona que posee expectativas de incontrolabilidad llega a sentirse
indefensa. Esto se soluciona con el desarrollo de la teoría de la atribución,
que proporciona un papel neural a las atribuciones. Esta reformulación
manifiesta que cuando una persona se encuentra indefensa se pregunta por qué
lo está. La atribución causal que realiza determina la generalidad y
cronicidad del déficit de indefensión y su posterior autoestima.
¿Por qué se produce la pérdida de la autoestima en los sujetos con depresión?
Las personas con depresión presentan baja autoestima porque el área de
autovaloración está francamente dañada. La pérdida de autoestima en los
pacientes depresivos se produce por las atribuciones causales internas,
estables y globales para eventos o sucesos negativos. Estos pacientes suelen
ser especialmente autocríticos consigo mismos, con una percepción de pérdida
de control. Los sujetos con baja autoestima tienen predisposición a la
depresión; lo que todavía queda por esclarecer es si esto representa una
predisposición psicológica o una primera fase del trastorno.
En el estudio realizado, ¿los análisis estadísticos obtenidos son similares
a los valores de otros estudios internacionales?
En ese estudio verificamos que los pacientes depresivos presentan un estilo
atribucional caracterizado por la atribución interna, estable y global para
el fracaso, así como para cualquier evento o situación negativa presente en
su vida (Buela-Casal, Carretero-Dios y Santos-Roig, 2001; Gotlib y Abramson,
1999). Sin embargo, el papel que desempeña el estilo atribucional para los
eventos positivos es menos claro que para los eventos negativos. Esta es la
causa principal por la que en el curso de la depresión no haya sido demasiado
investigada. Los datos encontrados en esta investigación corroboran estudios
previos (Whisman, Miller, Norman, Keitner, 1995) que verificaron un estilo
atributivo externo, específico e inestable para el éxito.
¿Qué
brinda este tipo de estudios a la salud pública en general?
Considero que suponen un avance decisivo en el campo de la salud pública. Los
resultados de esta investigación son importantes por las consecuencias clínicas
en el tratamiento de la depresión. El estudio del concepto de atribución
supone tratar y comprender la explicación que el individuo ofrece tanto de sí
mismo como del mundo que lo rodea; en suma, determina sus expectativas. Estimo
que el estudio de variables atribucionales permitirá desarrollar estrategias
de intervención eficaces y eficientes en trastornos de índole depresiva.
Además, gracias a la teoría de la atribución podemos entender ciertas
tendencias cognitivas presentes en los pacientes depresivos y conseguir una
terapia adecuada a dichos errores o sesgos cognitivos.
¿En
qué consiste la teoría de la atribución y cómo funciona en pacientes con
depresión?
La teoría de la atribución supone una alternativa dentro del modelo
cognitivo. Esta teoría alude a las explicaciones de lenguaje ordinario que
generan los individuos cuando tienen que dar cuenta de su propia conducta y de
sus experiencias o de la conducta y las experiencias de otros. En otras
palabras, se preocupa por los juicios causales que los individuos utilizan
para explicar eventos que les ocurren a ellos mismos o a los demás. Por lo
general, las atribuciones causales son respuestas a las preguntas “¿por qué?”
(por ejemplo: “¿por qué suspendí?, porque no he estudiado suficiente”;
o bien “porque las preguntas eran muy difíciles”). Por lo tanto, los
pensamientos, las cogniciones, son el eje central de esta investigación.
En primer lugar, la teoría de la atribución afirma que existe una tendencia
general en todas las personas a realizar explicaciones causales y que es todavía
mayor cuando los acontecimientos son anómalos, inesperados o incongruentes
con nuestros esquemas. En segundo lugar, estudia las diferencias entre las
atribuciones que hacemos para explicar nuestras propias acciones
–atribuciones situacionales– y las que realizamos para explicar las de los
demás –atribuciones disposicionales–. Atribuimos las experiencias
desagradables a factores del entorno, incluimos en ese entorno a “los
otros” y así centramos nuestras atribuciones en ciertas disposiciones
internas estables. Ante cada experiencia anómala o desagradable, el individuo
busca explicaciones y tiende a atribuirlas a factores externos al propio
sujeto, especialmente a la conducta de los otros. A su vez, esta conducta
tiende a atribuirse a disposiciones internas en los demás que, en general,
son hostiles hacia el sujeto. Por otra parte, los factores como la habilidad,
el esfuerzo, la dificultad y la suerte se contemplan como importantes en la
determinación del éxito futuro. Por ejemplo, cuando una persona triunfa en
la ejecución final, lo atribuye a su habilidad y es probable que afronte
nuevas situaciones de realización en el futuro.
¿En
qué dimensiones se realiza la atribución en sujetos deprimidos?
La atribución que realizan los sujetos se hace en función de tres
dimensiones: internalidad-externalidad, al explicar la situación de falta de
control como una atribución a factores internos se produce un descenso en la
autoestima; estabilidad-inestabilidad, es decir, atribuir la falta de control
a factores estables nos lleva a una situación de descontrol en situaciones
futuras, por lo que el estado depresivo se mantendrá en el tiempo, y
globalidad-especifidad, según se crea que la causa afectará más áreas o sólo
el área en cuestión.
Según
su criterio, ¿cuál es el futuro en la terapia de la depresión?
En esta investigación tratamos de corroborar la existencia de un estilo
atribucional característico de la depresión, así como el análisis de la pérdida
de autoestima como uno de los rasgos típicos del sujeto depresivo. Este tipo
de estudios son muy importantes a la hora de desarrollar programas eficaces de
tratamiento y de instrumentos de evaluación de la depresión. Por todo eso
considero que las terapias basadas en el desarrollo de programas
atribucionales pueden ser de gran ayuda en trastornos depresivos al tratar la
visión negativa e irrealista del contexto, la pérdida de la esperanza
respecto del futuro, los pensamientos destructivos y la baja autoestima.
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