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¿Podría
explicar en términos comprensibles para el médico generalista en qué
consiste el método de ecocardiografía intracardíaca?
La
ecocardiografía
intracardíaca es un nuevo método de imágenes por ultrasonido que se
obtienen mediante la inserción por vía venosa (generalmente femoral) de un
catéter con un grosor de 10 F y que en la punta tiene un transductor de
ultrasonido con 64 elementos piezoeléctricos que permiten obtener imágenes
ecocardiográficas desde dentro del corazón (generalmente la aurícula
derecha) tanto bidimensionales con resoluciones de 7 y 8.5 MHz, como todas las
capacidades del Doppler pulsado, continuo y codificado en color.
¿Cuáles son sus indicaciones principales?
Lo
utilizamos principalmente para el control con imágenes ecocardiográficas en
procedimientos intervencionistas como el cierre de defectos intracardíacos
(comunicación interauricular, interventricular y foramen oval permeable),
dilatación de válvulas (valvuloplastia mitral), perforación del tabique
interauricular en procedimientos que requieren cateterismo transeptal y en
electrofisiología para el tratamiento de la fibrilación auricular.
Respecto
de los demás métodos diagnósticos, ¿cuáles son sus mayores ventajas?
El
control ecocardiográfico en estos procedimientos se realiza usualmente con
ecocardiografía transesofágica que, generalmente, requiere anestesia
general. La ventaja del uso de la ecocardiografía intracardíaca es que no se
necesita anestesiar al paciente para poder reallizar el procedimiento. Los
adultos pueden estar completamente despiertos y los niños requieren sólo
sedación. Las imágenes son además excelentes y prácticamente no existen
puntos ciegos como con el eco transesofágico.
¿Qué desventajas o riesgos presenta esta técnica?
Las
únicas desventajas actuales son que se requiere de un introductor de 10 F por
vía venosa para poder introducir el catéter, que puede ser algo grande para
niños muy pequeños y que no cuenta aún con la posibilidad de reconstrucción
tridimensional de las imágenes; pero con toda seguridad en un futuro no muy
lejano la tecnología superará estos inconvenientes. En cuanto a los riesgos,
son los inherentes a cualquier cateterismo (complicaciones en el sitio de
punción venosa, perforación vascular o cardíaca).
¿Podría
describir
el sistema que se utiliza para efectuar la ecocardiografía?
El
sistema que utilizamos es el AcuNav® de Acuson®, que consiste en un catéter
que, como ya mencioné previamente, se introduce por vía venosa a través de
un introductor de 10 F y que en la punta tiene 64 elementos piezoeléctricos
que permiten obtener imágenes bidimensionales con diferentes resoluciones,
según a qué equipo que se conecte (7, 8.5 y 10 MHz), y todas las capacidades
del Doppler pulsado, continuo y codificado en color. El catéter tiene un
mango con tres controles rotatorios, dos para darle posición a la punta del
catéter (anteroposterior y derecha-izquierda) y uno para bloquear esta posición.
Se conecta a la máquina de ultrasonido (Cypres®, Aspen® o Sequoia® de
Acuson®) a través de un conector Swift-Link® especial para cada modelo de máquina.
¿Podría
describir
su experiencia con esta técnica?
Nuestra
experiencia con el uso de este método para el control del cierre de la
comunicación interauricular con dispositivo Amplatzer desde julio de 2002 a
diciembre de 2004 acumula ya 140 pacientes –40 hombres y 100 mujeres– con
una edad promedio de 17.9 ± 16.1 años (límites, 1.3-67). En cuanto a las
ventajas que encontramos con respecto al eco transesofágico son, además de
no usar anestesia general y no introducir una sonda grande por el esófago,
visualización completa de las estructuras izquierdas y del propio tabique
interaruicular, así como del balón que usamos para medir el diámetro
estirado del defecto septal y que podemos observar en forma completa el
dispositivo que estamos colocando. Además, hemos usado esta técnica también
en más de 10 casos de comunicación interventricular, y encontramos ventajas
similares.
¿Cuáles
han sido los resultados obtenidos?
La
técnica en sí no puede evaluarse sobre la base de resultados del cierre ya
que no es la que directamente cierra el defecto, sino que es un adyuvante para
el control del procedimiento; sin embargo, además de las ventajas ya
mencionadas, puedo decir que el tiempo promedio del uso de fluoroscopia
durante el procedimiento ha disminuido en forma significativa casi un 30%
(16.6 ± 13.3 min con ETE vs. 11.8 ± 6.7 min con ICE, p < 0.0001) sin
cambios significativos en el tiempo total del procedimiento (69.2 ± 32.6 min
con ETE vs. 65.6 ± 20 con ICE, p = 0.14).
¿En
qué
grupo etario resulta más beneficioso el uso de esta técnica?
La
hemos usado en todos los grupos etarios, desde el paciente más pequeño (1
año) hasta el más anciano (67 años) y encontramos ventajas en todos.
¿Qué
aspectos considera que deberían mejorarse?
Los
aspectos que deberían mejorarse son el tamaño de los catéteres, que deberían
ser más pequeños; de hecho sé que se está trabajando ya en un catéter de
8 F; también el sistema de movimiento de la punta del catéter y tratar de
dotar a la técnica de
reconstrucción tridimensional.
¿Qué
conclusiones puede extractar de su experiencia?
En
conclusión, la ecocardiografía intracardíaca es un nuevo método de imágenes
por ultrasonido que utilizamos durante procedimientos de cateterismo
intervencionista y que tiene ventajas sobre la ecocardiografía transesofágica
que nos han ayudado a realizar estos procedimientos con más seguridad, en
menos tiempo y con menos molestias para el paciente.
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