|
¿Cuáles son las falencias que tiene el médico al finalizar su carrera universitaria Al comenzar los estudios de Medicina, el alumno comienza a recibir los “conocimientos filtrados y predigeridos”; de a poco, involuntaria y espontáneamente, adquiere el hábito de aceptar el criterio de autoridad y veracidad de los conocimientos sobre la base de quien los transmite. Esta modalidad del proceso de enseñanza y aprendizaje lleva al alumno a desperdiciar la oportunidad de aprender a desarrollar la capacidad de evaluar con sentido crítico el contenido del conocimiento que recibe. Este conocimiento, en apariencia pleno de ideas coherentes y valederas, pero de carácter cerrado, intolerantes y sin posibilidades de evolución en el sentido que el pensamiento científico exige, es el resultado final de la ausencia de una programación acerca del método científico (MC) en el pregrado de medicina.Si bien los alumnos son instruidos acerca de lo que la “ciencia” sabe, no se les brinda la oportunidad de aprender la manera en que ese conocimiento fue adquirido, esto es: el método científico, cuya enseñanza debiera ser una obligación para quienes luego desempeñarán actividades relacionadas con la salud, donde deben habituarse a pensar científicamente para alcanzar soluciones adecuadas. Está suficientemente probado que para quien se le enseñe la aplicación del MC durante su formación en el pregrado, el proceso educativo se tornará dinámico y será parte activa en la búsqueda de los conocimientos, de manera que las experiencias generadas facilitarán su capacitación de allí en más.Por lo tanto, mientras no se enseñe el MC en el proceso de formación de los futuros médicos, es de esperar que en éstos esté desarrollada una errada convicción de suficiencia basada en “concepciones parciales y unilaterales del tipo mecanicista” que los llevará a esperar soluciones sin siquiera efectuar un análisis en profundidad, con ausencia total de la capacidad de discriminación, donde el conocimiento recibido, al que juzgarán como “definitivamente verdadero” les provocará una ceguera selectiva, que no les permitirá percibir ni aceptar ideas que no se ajusten a lo que se ha constituido en dominante; o quizá las perciban, pero las combatirán o anularán al considerarlas de riesgo para el sistema de ideas adquirido.
¿Qué ventajas aporta la incorporación de la enseñanza de la metodología de la investigación en el pregrado La metodología científica es una materia especializada que exige un manejo aparte de los libros de texto y una inserción adecuada dentro del pregrado. Su enseñanza tiene estrecha relación con la futura práctica clínica, y su inclusión en el quehacer cotidiano responde a la necesidad de entender que la vida y la ciencia no constituyen ámbitos separados. Esto permite entender que el MC constituirá un medio fácil y seguro que cualquier hombre puede utilizar para llegar a un conocimiento más cabal del mundo circundante.El apegarse al MC facilitará a quien lo adopte no ser partidario obstinado del saber, ni siquiera de los medios consagrados para adquirir conocimiento, sino que su actividad primordial estará centralizada en la investigación. Mario Bunge dice que: “los escritos sobre el MC pueden iluminar el camino de la ciencia, pero no pueden exhibir toda su riqueza y, sobre todo, no son un sustituto de la investigación misma, del mismo modo que ninguna biblioteca sobre botánica, puede reemplazar la contemplación de la naturaleza, aunque hace posible que la contemplación sea más provechosa”.Sabiendo que las ciencias médicas han progresado más en este siglo que en todos los anteriores debido al uso del MC, en el estudio del organismo y de las enfermedades, su enseñanza debe incorporarse desde el ámbito universitario y, así, al reconocer y asociar el paralelismo existente entre el método clínico y el método científico, le facilitará al estudiante su asimilación como herramienta cotidiana de trabajo. El MC es en sí una actitud que genera en los individuos que la poseen una forma racional de hacer las cosas y un continuo despertar de iniciativas y deseos de superación que los capacita para resolver acertadamente los problemas cotidianos, constituyéndose en la mejor alternativa, investigación clínica mediante, para consolidar la actitud científica del futuro médico ante la toma de decisiones. Con la enseñanza de metodología y la aplicación del MC se comprenderá que éste es el medio actual disponible con más probabilidades para enriquecer el cuerpo de verdades de que disponemos y la mejor herramienta para anular las opiniones arbitrarias, pues asegura la mayor certeza lógica hasta el presente.
¿Cuáles son los objetivos de la investigación científica La investigación científica no consiste simplemente en recopilar hechos. En la medida que es racional y crítica, la ciencia intenta ordenar hechos observados, representados de forma coherente y sistemática dentro de la estructura articulada de cierto lenguaje; por tanto, una parte de la ciencia comienza allí donde la observación deja de actuar y otra parte se ocupa de lo que sucede antes de que se empiecen a hacer las observaciones. Así pues, la observación no proporciona nunca al hombre de ciencia datos pasivos sino, por el contrario, lo obliga a razonar, a hacer inferencias, recortes y ajustes, y esas tareas caracterizan su empresa como sistemática y racional: semejante ciencia no trata simplemente de tener conocimiento de los hechos, sino de razonar a partir de ellos y, asimismo, de razonar en dirección a ellos. El investigador Ruy Pérez Tamayo considera la investigación clínica (científica) como un proceso de búsqueda y generación de conocimientos que incluye, aunque sea en forma mínima o incidental, la participación de seres humanos o sus productos como sujetos de estudio. Sobre la base de esta definición se pueden centrar los objetivos que persigue la investigación científica:- Expandir el conocimiento: esto lo logra por medio de la intervención del intelecto humano en el estudio y el análisis de los datos de observación; estableciendo relaciones causales entre las variables del fenómeno, al conocer mecanismos, formular teorías y establecer leyes.- Combatir supersticiones y dogmas.- Desarrollar disciplina en el modo de pensar: mediante el análisis de los problemas científicos se aprende de manera disciplinada el manejo de los datos, el planteamiento de las hipótesis, el juicio de los hallazgos y la elaboración de teorías.- Preparar mejor para las funciones de docencia: al enseñar los resultados de sus experiencias, y mejorar su capacitación para transmitir a los estudiantes la información que aparece en los libros de texto, motivando su análisis en forma crítica y, si es necesario, opinar de manera diferente, reforzando el concepto de que “las verdades científicas son solamente provisionales”.- Servir a la sociedad: dado que la ciencia y la tecnología producen cambios estructurales dentro del estrato social, incluyendo los sistemas ecológicos, el sistema sanitario, los valores culturales, etc., su utilización dentro de la sociedad es insustituible.Entonces, se puede determinar que sólo se hace ciencia cuando interviene el intelecto humano en el estudio y el análisis de los datos de observación. Esto es así de importante ya que cualquier correlación entre dos fenómenos que se observan, puede ser de naturaleza muy compleja y dependiente de la interacción de una gran serie de variables. Por lo tanto, la simple correlación entre dos sucesos o eventos que ocurren juntos no pueden tomarse como prueba de que exista entre ellos una relación de causa a efecto. Demostrar esta relación es precisamente la meta de la investigación científica, mediante el uso del método experimental como la forma correcta de hacer ciencia.
¿Cuál debe ser la imagen y la formación del médico investigador La imagen del investigador clínico debe ser construida a partir del médico con actividad asistencial en pos de modificar el concepto popular que considera al investigador como sinónimo de científico de laboratorio o, tal vez, la de un sujeto que está relacionado con alguna actividad por demás compleja, la cual sólo es capaz de efectuarla un determinado grupo de personas con cualidades especiales. Un investigador clínico se caracteriza por la objetividad y por el uso de la razón cuando busca solucionar problemas, por respetar la evidencia como factor de validación de la exactitud, por su disposición a postergar su juicio mientras esté en curso la búsqueda de la verdad y, hasta cierto punto, tolerar la ambigüedad. Pero por sobre todas las cosas, debe ser curioso e imaginativo. La curiosidad genera escepticismo, y éste es el motor para comenzar una investigación. El escepticismo también implica curiosidad, porque aunque se dude de algo, la investigación no tendrá lugar a menos que sea lo suficientemente curioso como para averiguar algo, más o mejor. Curiosidad es la actitud de querer saber, se relaciona estrechamente y deriva de la imaginación. El escepticismo es un sentimiento de duda que estimula y guía la investigación, llevando a renunciar la aceptación de las cosas tal como son informadas por otros, y entendiendo por esto que pueden ser verdades provisionales. La insatisfacción del médico es uno de los pilares de donde nace la necesidad de realizar investigación; cuando su inconformidad respecto de los conocimientos vigentes sobre los males que aquejan a sus pacientes y acerca de los resultados diagnósticos o terapéuticos logra motivarlo, tomando así la decisión de llevar los problemas de su paciente al laboratorio o reuniéndolos para valorarlos en conjunto, promueve así la investigación clínica.Sabemos que la práctica médica revela cotidianamente, en forma generosa y seguramente inagotable, lagunas en el conocimiento, incongruencias y eventos inesperados, los cuales constituyen los incentivos primarios de la investigación clínica, pero es indudable que el médico deberá contar con una sólida preparación personal, espíritu crítico e inquisitivo para identificar como anómalas aquellas instancias, y así poner en práctica el método científico. Por lo tanto, el médico asistencial puede colaborar con el crecimiento del cuerpo de los conocimientos, ya que hay consenso internacional acerca de la necesidad que el médico general o especializado, internista o cirujano, se dedique a la investigación, dado el aumento de situaciones y problemas que no pueden ser resueltas en el laboratorio, y así lograr ubicarse en el centro mismo de la investigación científica más genuina si al llevarlas a su práctica clínica reúne las características de originalidad, generación de hipótesis, ser susceptible de ponerse a prueba, de contener toda la información y ser fecunda en nuevas ideas.
¿Cómo puede estimularse la investigación médica desde la política sanitaria La investigación clínica también puede definirse como una actividad generadora de conocimientos que están relacionados con los procesos de salud y enfermedad en los seres humanos. La amplitud en el espectro de actividades de una investigación es lo suficientemente extensa, ya que permite abarcar áreas que involucran desde el proceso bioquímico de las drogas en el organismo hasta la confección de una historia clínica. Por lo tanto debemos saber que un investigador clínico es, en esencia, el médico que está en contacto con pacientes, con responsabilidad clínica directa pero paralelamente realiza docencia e investigación, que busca respuestas y que, no contento con las disponibles, decide que él quiere personalmente aclararlas.Se debe reconocer la importancia de la investigación científica en salud, como elemento que coadyuva a mejorar las condiciones de salud, la asistencia y la educación mediante la institucionalización de esta actividad y la estructuración y establecimiento de mecanismos que promuevan el desarrollo de la investigación en un contexto global. Dentro del propio ámbito hospitalario, las investigaciones que se lleven a cabo deben centrarse en el área de docencia e investigación, como si éste fuera un eje en torno del cual se diseñan, ejecutan y controlan las actividades de investigación básica y aplicada, no en forma anárquica, sino siguiendo la orientación que se requiera en ese momento, ya sea por necesidad operativa del hospital o por política sanitaria, como también para evaluar el proceso educativo en las residencias o como herramienta educativa en cada servicio que cuente con médicos residentes.Las instituciones administradoras de salud deben tomar conciencia de que preparar en forma adecuada y conveniente sus recursos médicos no es sólo es concurrir a cursos, congresos y conferencias. El médico inserto en la práctica hospitalaria tiene que estar dotado de idoneidad acorde a sus características y, para que ello se logre, su educación, sobre todo en el hospital, requiere teatros de mostración y de aprendizaje particulares que puedan crearle criterios propios y personales a través del proceso de investigación, ganando experiencias basadas en observaciones propias y concretas, forjando su personalidad y creando un hábito mental: el aprender a pensar. La importancia de la observación diaria de los hechos que ocurren y su correcta manipulación producen hipótesis que deben impulsar al médico a probarlas mediante una investigación, cuyo resultado puede ser similar o diferente de los conocidos. La integración de los niveles de la medicina académica en un hospital, a través de la organización y estructuración de las actividades por el servicio de docencia e investigación, generará médicos con gran capacidad de observación, reflexivos, creativos e inquisidores, en busca de elevar la calidad de la medicina que se practica. Es imprescindible que la investigación clínica sea vinculada con la actividad asistencial y docente, a pesar de que, con respecto a la integración de estas tres áreas, se han generado considerables controversias en relación si la misma persona debe dedicarse a ellas, o si bien que cada una de las actividades debería ser cultivada por diferentes personas con mayor experiencia en una sola de ellas.En teoría, los hospitales que posean un departamento, servicio o comité de docencia e investigación (DI) se supone que realizarán actividades concernientes a la enseñanza y práctica de la investigación aplicada. Por ejemplo; si todos los hospitales de la provincia de Buenos Aires (órbita provincial) están políticamente articulados y cuentan con DI, ¿por qué no existe flujo de intercomunicación entre ellos; ¿por qué no persiguen objetivos de investigación comunes Parecería que a nadie se le ocurre determinar si cada DI cumple con las actividades que su título implica; es más, es difícil determinar siquiera si el encargado de dicha área tiene las condiciones para coordinar trabajos de investigación sanitaria entre todos los hospitales. Si cada DI determina su propia línea de investigación, alguien deberá velar para que no exista paralelismo ni superposición de proyectos, ya que esto conlleva baja productividad científica, sumada a la escasez de los recursos disponibles.En un sistema de salud, el objetivo primordial de la investigación clínica es promover la generación, aplicación y utilización adecuada de conocimientos y medios para conocer la naturaleza de la relación salud-enfermedad, para proteger y elevar los niveles de salud del individuo, así como para promover su bienestar, el de la familia y la comunidad. Esto es tan evidente que en el corto y mediano plazo los resultados de la investigación clínica contribuirían a orientar y racionalizar el uso de recursos del sistema de salud, al mismo tiempo que, indirectamente, contribuirían a la elevación de la calidad de los servicios de atención médica, siempre y cuando, los administradores de salud de turno estimulen la investigación clínica y epidemiológica en los estratos hospitalarios y luego reciclen y apliquen la información generada.
¿Cuándo y cómo debería implementarse la enseñanza de la investigación en la currícula académica Cito a Ruy Pérez Tamayo, quien enfatiza que “la medicina que se enseña sin participación de la investigación insiste en que el alumno incorpore una serie de conocimientos y aprenda un grupo de habilidades técnicas para que haga cosas con los enfermos”. Por lo tanto, no se puede desaprovechar la oportunidad de enseñar el método científico, incorporando la investigación como herramienta fundamental en el proceso de enseñanza y aprendizaje. De esta manera, el producto final del proceso de conocimiento científico y de formación de recursos humanos (investigación y educación), surgirá como situaciones inseparables entre sí y con la estructura social. Leonardo Viniegra lo ejemplifica correctamente al decir que la incorporación de la enseñanza de investigación en el pregrado, tiene un propósito por demás claro, y es que el egresado se interiorice con ella y la adopte como herramienta de aprendizaje, de manera que la práctica de la investigación le permita sustentar, profundizar y ampliar sus acciones profesionales. Está universalmente aceptado que la investigación forma parte del proceso de aprendizaje, por lo que ante su ausencia no hay verdadera enseñanza superior. Entonces, para que la investigación se constituya en una verdadera herramienta de aprendizaje resulta necesario que el alumno se interrogue acerca de sus propias acciones y problemas, desarrolle una lectura crítica de la información científica, elabore protocolos, etc. La enseñanza del método científico y las técnicas de investigación debe tomarse como una materia horizontal, que involucra todos los aspectos de la currícula de especialidades que se dictan en una facultad de ciencias médicas. Debe ser parte activa año por año, con conocimientos graduales y la posibilidad de aplicarla mediante actividades que favorezcan el anclaje de la teoría con la práctica de la investigación.
¿Cuál es la situación de Latinoamérica en materia de médicos investigadores En general, la investigación epidemiológica en Latinoamérica está muy bien organizada gracias al apoyo que recibe de la Organización Panamericana de la Salud. La investigación básica en la República Argentina se lleva adelante principalmente en el CONICET y en centros académicos afines y, dentro de la poca disponibilidad de recursos, se halla un escalón por encima con respecto a otras instituciones científicas, por lo tanto, como es sabido, los investigadores argentinos gozan de gran prestigio entre sus pares del resto del globo. Un dato muy interesante para saber dónde estamos parados en relación con la investigación clínica es que en nuestro país se realiza aproximadamente el treinta por ciento de las que se llevan a cabo en América latina.Según datos de la ANMAT, hay una importante actividad en investigación clínica en nuestro país, la cual ha ido en constante aumento durante los últimos cinco años. Están registrados 784 estudios clínicos de fases I a IV aprobados en el período 1994-2000.En relación con otro aspecto de la investigación clínica, la que se realiza en la práctica diaria por médicos con función asistencial, con los pacientes de todos los días, no podemos considerar que sea un gran aporte como generadora de datos duros. En lo que respecta a la especialidad de ginecología y obstetricia, de los trabajos de investigación clínica presentados en los congresos sólo el 15% presentan diseños acordes con una investigación científica bien planificada. Esto es espejo de la realidad académica en el pregrado y, en gran medida, en el posgrado (residencias médicas) donde la metodología de la investigación no se desarrolla de manera ordenada y controlada. Generalmente vemos cómo, en su afán de generar información por medio de un trabajo de investigación, gran parte de los médicos malgastaron su tiempo en la concreción de su informe, el cual no muestra la relevancia que debería si los conocimientos metodológicos fueran los adecuados.
¿Considera que la industria farmacéutica estimula la investigación médica La investigación y el desarrollo de nuevos medicamentos están a cargo esencialmente de la industria farmacéutica. Más del 95% de los nuevos fármacos aprobados para ser usados en seres humanos son desarrollados por los laboratorios farmacéuticos de investigación.Según datos españoles, en ese país la industria farmacéutica invirtió 610 millones de euros en investigación y desarrollo en 2003, de los cuales el 17% se destinó a investigación básica, el 73% a investigación aplicada ¿especialmente clínica¿, el 5.5% a desarrollo tecnológico y el 4.5% restante a otros gastos.En Estados Unidos (ClinicalTrials.gov) se encuentran en este momento 5 960 protocolos de investigación en desarrollo, de los cuales el 17% pertenece a la industria farmacéutica y el resto a los Institutos Nacionales de Salud, universidades, organizaciones y agencias federales.Según datos disponibles de la ANMAT, el patrocinio de la actividad estuvo fuertemente concentrado en los laboratorios internacionales, que llevaron adelante el 76% de las investigaciones (615 estudios clínicos), mientras que los investigadores independientes realizaron el 9%.
Si lo desea, puede agregar una opinión personal. Es un hecho que no se puede aprender la práctica de la medicina sin realizarla y no hay justificación para dejar la experiencia personal y la intuición como las únicas vías para desarrollar la destreza en el diagnóstico, por lo que es de suma importancia llevar a cabo una instrucción formal que capacite al médico para solucionar problemas clínicos mediante el empleo de las características fundamentales del pensamiento científico: objetividad, sistematización y racionalidad. La investigación no puede ser un hecho marginado de las actividades docentes y asistenciales. En la actividad docente, la investigación ocupa un lugar destacado ya que permite al médico docente poder enseñar de manera diferente, con conceptos propios y no siendo meramente un repetidor de la información de los textos; y a quien se encuentre en etapa de aprendizaje o de posgrado, el estar familiarizado con el método científico le facilitará el empleo sistemático y lógico de la información recibida, ya que convencionalmente esta etapa está enfocada a obtener una gran acumulación de conocimientos, siendo la mayoría de las veces información poco útil y de dudosa aplicación futura.Con respecto a la actividad asistencial, también su relación es estrecha, ya que a todo profesional de la salud se le exigen algunas funciones de investigación en su campo de trabajo, por lo que la necesidad de apegarse al método científico, tal como universalmente se emplea en la investigación biomédica, debe ser requisito fundamental e indispensable de la actividad clínica, ya que así se podrán generar nuevos conocimientos mediante la inclusión del método como herramienta orientadora y ordenadora de la experiencia clínica diaria.
|