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ALERGIA AL MANI

Impacto psicológico personal y familiar.

Montreal, Canadá.


El impacto que ejerce el saberse alérgico al maní es importantísimo, desde el punto de vista personal y familar. De allí lo esencial del diagnóstico preciso.

 Fuente científica:  Clinical and Experimental Allergy 301135-1143 aSNC

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flecha azul.gif (828 bytes) Los autores no manifiestan conflicto de intereses


Los padres de niños con alergia al maní sienten que sus hijos presentan dificultades múltiples en diversas áreas. La calidad de vida se ve especialmente comprometida y se observa mayor grado de disrupción familiar, en magnitud casi superior a lo que se detecta en familias con niños que padecen enfermedades reumáticas crónicas. El temor a que sus hijos fallezcan por el consumo inadvertido de pequeñas cantidades de maní en algún alimento rotulado incorrectamente es un hecho que merece particular atención. De allí la trascendencia de efectuar un diagnóstico con la mayor precisión posible (pruebas cutáneas y desafío oral confirmatorio) y de hacer hincapié en la ncesesidad de que las autoridades sanitarias controlen mejor la rotulación y venta de alimentos. Estas fueron las observaciones obtenidas por investigadores de la División de Alergia e Inmunología Clínica y Reumatología del Montreal Children's Hospital, con el doctor Primeau, como líder del grupo. Los especialistas canadienses recordaron que la alergia al maní es una de las alergias alimentarias más comunes. Se estima una prevalencia en los Estados Unidos entre el 0.4% y el 0.7%. Una vez que se la diagnostica, tiende a persistir de por vida y es la causa más frecuente de anafilaxia fatal relacionada con alimentos. La ingesta inadvertida de aún mínimas cantidades de maní puede inducir, en término de segundos, síntomas graves. Desafortunadamente, el maní forma parte integral de numerosos alimentos y de allí lo difícil de su completa eliminación de la dieta. Los niños y adultos alérgicos al maní deben ejercitarse rutinariamente para evitar cualquier exposición, lo cual indudablemente genera un fuerte nivel de ansiedad y de distrés psicológico personal y familiar. No obstante, la calidad de vida de estos individuos no se analizó en detalle aún. En el trabajo, el grupo de Canadá reunió a infantes (menos de 18 años) y adultos con diagnóstico confirmado de alergia al maní y compararon el impacto de la enfermedad con el que ejercen afecciones reumáticas crónicas. Todos los participantes completaron numerosos cuestionarios que permitieron conocer manifestaciones clínicas, forma de diagnóstico, calidad de vida (EuroQol-5D) e impacto sobre la integridad de la familia (IFQ), el cual mostró ser de utilidad en otras patologías crónicas de la infancia, como eccema, diabetes, espina bífida, asistencia ventilatoria mecánica y lesión cerebral postraumática, entre otras. Se evaluaron específicamente cuatro dimensiones de la vida familiar: componente social, rasgos personales, impacto financiero y estrategias adoptadas para manejar el problema. De esta manera se compararon los resultados de más de 150 niños con alergia al maní y de casi 70 infantes con patología reumática, particularmente artritis reumatoidea juvenil. Un grupo inferior de adultos con iguales enfermedades también se incluyó en el análisis. Los padres de niños con alergia al maní refirieron mayor fisura en las actividades diarias de sus hijos, en comparación con los niños con enfermedades reumáticas. De hecho, en muchos casos, el diagnóstico de alergia al maní limitó notablemente la participación del niño en eventos sociales, escolares y recreativos y generó un problema especial en situaciones en las cuales alguno de los progenitores no podía estar a su cuidado. En cambio, el impacto del trastorno alérgico fue inferior en adultos, en comparación con la influencia adversa ejercida por patologías reumáticas crónicas, especialmente lupus eritematoso sistémico. Los resultados pusieron de manifiesto la importancia de dos aspectos. Un diagnóstico erróneo (falso negativo) de alergia al maní se asocia indudablemente con un riesgo elevado de muerte por anafilaxia al consumir el producto aún inadvertidamente. En cambio, el diagnóstico adecuado implica una adapatación a un nuevo estilo de vida personal y familar, el cual se asocia con un estrés psicológico considerable. Es de esperar que el problema sea reconocido por las autoridades pertinentes a fin de que se incorpore una mayor variedad de productos que puedan ser consumidos con seguridad por estos enfermos.
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