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LA OLANZAPINA MEJORA LA HIPERPROLACTINEMIA EN PACIENTES ESQUIZOFRÉNICOS

Resultados de una investigación prospectiva de 4 meses de duración en pacientes de ambos sexos

Indianapolis, EE.UU.


El cambio de antipsicóticos típicos o risperidona por olanzapina mejora los niveles de prolactinemia, el funcionamiento endocrino y sexual de pacientes con esquizofrenia.

 Fuente científica:  Psychoneuroendocrinology 31(5):577-588 aSNC

 Autores:  Kinon BJ, Ahl J, Liu-Seifert H, Maguire GA

 Palabras clave:  Olanzapina, risperidona, hiperprolactinemia, esquizofrenia, hormonas reproductivas, disfunción sexual

 Key Words:  Olanzapine, risperidone, hyperprolactinemia, schizophrenia, reproductive hormones, sexual dysfunction

flecha azul.gif (828 bytes) Institución principal:  Lilly Research Laboratories, Eli Lilly and Company, Lilly Corporate Center
flecha azul.gif (828 bytes) Correspondencia:  BJ Kinon, Lilly Research Laboratories, Eli Lilly and Company, Lilly Corporate Center, IN 46285, Indianapolis EE.UU.
flecha azul.gif (828 bytes) Patrocinio:  Eli Lilly and Company
flecha azul.gif (828 bytes) Los autores no manifiestan conflicto de intereses
flecha azul.gif (828 bytes) Agradecimientos:  Eli Lilly and Company


La hiperprolactinemia (HPRL) es frecuente en personas con esquizofrenia (EZF) tratadas con antipsicóticos (AP) a dosis terapéuticas. La mayoría de estos fármacos induce secreción de prolactina, en parte por el bloqueo crónico de la transmisión dopaminérgica a la hipófisis. Sin embargo, la olanzapina no produce este efecto secundario. La HPRL (> 18.8 ng/ml en varones y 24.2 ng/ml en mujeres) puede causar galactorrea, ginecomastia, hipogonadismo, disfunción sexual y, si se mantiene en el tiempo, puede contribuir a la aparición de osteopenia, osteoporosis, enfermedades cardiovasculares, activación autoinmune y cáncer de mama. Los AP varían en su tendencia a inducir y mantener la HPRL: los más asociados a este efecto secundario son los convencionales (haloperidol, clorpromazina) y la risperidona. Dentro de los AP que no afectan tanto los niveles de prolactina, se encuentran: clozapina, olanzapina, quetiapina, ziprasidona y aripripazol. La HPRL causada por los AP puede corregirse al suspender la medicación, pero esto puede provocar una recaída de la EZF. El tratamiento concomitante con un agonista de los receptores de dopamina puede contrarrestar el aumento de la hormona, pero también se asocia con exacerbaciones de psicosis. La solución óptima para continuar el tratamiento psiquiátrico con un menor riesgo de HPRL consiste en cambiar la medicación por una droga que tenga pocos efectos sobre la prolactina, como la olanzapina. Los autores investigaron a 54 pacientes internados y ambulatorios entre 18 y 71 años con diagnóstico de EZF, trastorno esquizofreniforme o esquizoafectivo que estaban clínicamente estables bajo un tratamiento con AP típicos o risperidona durante, al menos, 3 meses antes del ingreso al estudio. Todos presentaban HPRL asociada al tratamiento. En forma aleatorizada se distribuyó a los participantes en el grupo que seguiría con el tratamiento con AP típicos o risperidona (n= 27) o en el que se lo reemplazaría a lo largo de 2 semanas por olanzapina (n= 27) hasta llegar a una dosis entre 5 y 20 mg/d. En total se realizó un seguimiento de 4 meses. Las dosis promedio de los medicamentos utilizados en esta investigación fueron: olanzapina 12.8 ±4.8 mg/d (n= 27); risperidona 4.8 ± 2.1 mg/d (n= 18) y el equivalente a 453.0 ± 449.9 mg/d de clorpromazina para los 9 pacientes tratados con AP convencionales: perfenazina, haloperidol, tiotixeno, tioridazina, mesoridazina y flufenazina. El nivel basal promedio de prolactina en las mujeres que continuarían recibiendo los mismos AP y de aquellas que luego serían tratadas con olanzapina fue 82.0 ± 37.6 ng/ml y 66.3 ± 38.7 ng/ml, respectivamente. En cuanto a los hombres, estos valores fueron de 33.5 ± 13.8 ng/ml y 33.7 ± 12.1 ng/ml. Al finalizar la investigación, aquellos en quienes se cambió la medicación antipsicótica previa por olanzapina, experimentaron una reducción significativa de los valores promedio de prolactina sérica de -19.8 ± 18.1 ng/ml (varones) y -32.3 ± 47.5 ng/ml (mujeres). Los niveles volvieron a estar dentro de los valores normales en el 90% de estos participantes, mientras que permanecieron elevados en quienes continuaron con los AP típicos o risperidona. Después del reemplazo terapéutico, los varones experimentaron un incremento significativo de los niveles de testosterona sérica libre. Algunas mujeres experimentaron una mejoría en sus ciclos menstruales y una disminución de la galactorrea y la ginecomastia. El funcionamiento sexual mejoró significativamente en ambos sexos. Todos los participantes mantuvieron estabilidad clínica y sus síntomas continuaron mejorando, aunque no se observaron diferencias significativas en relación a los demás AP empleados. Los efectos adversos de quienes recibieron olanzapina fueron: alucinaciones, rinitis y somnolencia (n= 3 en cada caso). Estos pacientes, además, aumentaron un promedio de 2.9 ± 3.9 kg. Aquellos que continuaron con los AP previos presentaron: depresión (n= 5), alucinaciones, somnolencia, diarrea, insomnio y reacción esquizofrénica (n= 3 en cada caso); este grupo perdió un promedio de 0.4 ± 4.0 kg. Los autores concluyen que los pacientes con EZF que tienen HPRL inducida por antipsicóticos pueden normalizar sus valores de prolactina al reemplazar el tratamiento por una droga como la olanzapina; este cambio también puede mejorar alguna sintomatología comórbida de disfunciones sexuales y reproductivas.
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