Conceptos Categóricos

Programa Actualización Científica sin Exclusiones (ACisE)
 
Informe
Autor del informe original
Renata Saucedo
Columnista Experto de SIIC
Institución: Instituto Mexicano del Seguro Social
México DF México

La lactancia prolongada se relaciona con menores niveles de leptina en pacientes con diabetes mellitus gestacional
La duración prolongada de la lactancia se asoció con menores niveles de leptina y con mejor perfil metabólico en el período posparto temprano en mujeres con diabetes mellitus gestacional y con embarazo normal, respectivamente.

Resumen
Introducción: Las mujeres con diabetes mellitus gestacional (DBTG) tienen un riesgo elevado de presentar diabetes tipo 2 en el posparto. La lactancia materna se ha asociado a una disminución del riesgo de diversas enfermedades metabólicas. El objetivo de este estudio fue evaluar el impacto de la duración de la lactancia sobre niveles de leptina en mujeres con DBTG previa, en comparación con mujeres con embarazo normal. Materiales y métodos: Se realizó un análisis secundario a una base de datos de un estudio prospectivo comparativo en el que se evaluaron en el embarazo y el posparto 43 mujeres con DBTG y 43 embarazadas normotensas euglucémicas. Se clasificó a las participantes de acuerdo con el tiempo de lactancia materna en duración breve (menos de 6 semanas) o duración prolongada (más de 6 semanas a menos de 6 meses) y se determinaron sus niveles de leptina. Resultados: Las mujeres con DBTG que tuvieron una lactancia de duración prolongada presentaron una mayor disminución de peso en el posparto y un menor nivel de leptina, en comparación con las de lactancia materna de duración breve. Esta diferencia permaneció estadísticamente significativa después del ajuste por el peso de las participantes. En el grupo de control, las mujeres con lactancia de duración prolongada presentaron menores niveles de triglicéridos, insulina y resistencia a la insulina. Conclusiones: La duración prolongada de la lactancia se asoció con menores niveles de leptina y con mejor perfil metabólico en el período posparto temprano de las mujeres con DBTG previa y con embarazo normal, respectivamente.

Publicación en siicsalud
Artículos originales > Expertos de Iberoamérica >
http://www.siicsalud.com/des/expertocompleto.php/136872


Comentario
Autor del comentario
Agustina Mónica Villalba 
Médica Residente, Hospital General De Agudos D. Velez Sarsfield,
Ciudad de Buenos Aires, Argentina


La diabetes gestacional se presenta en el 2% al 14% de las embarazadas, que tendrán un riesgo aumentado de desarrollar diabetes tipo 2 en los años siguientes a su embarazo. En un período de 8 años, el 46% de estas mujeres tienen nuevamente diagnóstico de diabetes.
La leptina es producida por varios tejidos, pero principalmente por el tejido adiposo. En condiciones normales, cuando se produce un aumento de grasa en el organismo, la leptina actúa sobre el hipotálamo disminuyendo el apetito y aumentando el metabolismo basal. Pero en las personas con sobrepeso, aumenta la secreción de leptina de modo que esta alcanza valores cuatro veces mayores, lo cual produce un estado de resistencia a dicha hormona.
Por otro lado, la lactancia materna
es la mejor manera de aportar a los recién nacidos los nutrientes y anticuerpos que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludable. La mayoría de las mujeres pueden amamantar, siempre que dispongan de buena información y del apoyo de su familia y del sistema de atención de salud. Por eso, la OMS recomienda la lactancia materna exclusiva durante 6 meses, seguida de la introducción de alimentos apropiados para la edad a partir de entonces, y el mantenimiento de la lactancia materna hasta los 2 años o más. Por lo tanto, el aporte brindado por el trabajo La lactancia prolongada se relaciona con menores niveles de leptina en pacientes con diabetes mellitus gestacional (Salud i Ciencia 20(6):581-5, Jun 2014) con respecto a la mejora del perfil metabólico materno con la lactancia prolongada combina dos elementos beneficiosos, tanto para la madre como para el recién nacido.
Si bien aún falta seguir investigando cómo la lactancia disminuye los niveles de leptina y mejora el perfil metabólico, con lo observado en este trabajo se nos ofrece a los obstetras un nuevo motivo para seguir promoviendo la lactancia materna en nuestras pacientes. Dar a conocer que la lactancia materna prolongada protege a los recién nacidos y también a las nuevas mamás es un buen incentivo para continuar nuestro compromiso con la difusión de la lactancia materna.

Copyright © SIIC, 2016

Palabras Clave
diabetes mellitus gestacional, insulina, lactancia materna, leptina, resistencia a la insulina
Especialidades
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Informe
Autor del informe original
YL Jayasinghe
Institución: Royal Women's Hospital,
Melbourne Australia

Historia Natural de la Infección por Papilomavirus Humano en Adolescentes
La infección por papilomavirus humano de alto riesgo oncogénico es relativamente frecuente entre las mujeres jóvenes; en ellas tiene un significado distinto respecto de las mujeres de más edad, en términos del riesgo de cáncer cervical. Por lo tanto, los programas de vigilancia deben tener como principal objetivo la detección de enfermedad y no de infección.

Publicación en siicsalud
http://www.siicsalud.com/des/resiiccompleto.php/136359


Comentario
Autor del comentario
Agustina Mónica Villalba 
Médica especialista en Obstetricia y Ginecología, Hospital General de Agudos Dalmacio Vélez Sarsfield, Ciudad de Buenos Aires, Argentina


En la Argentina, el cáncer de cuello uterino genera 3000 nuevos casos por año y causa anualmente la muerte de más de 2000 mujeres. Esto sucede a pesar de ser una neoplasia totalmente prevenible si se detecta de manera temprana y se tratan las lesiones precursoras. Para reforzar las medidas de prevención, el Ministerio de Salud de la Nación de nuestro país implementó una política de Estado que incorporó al Calendario Nacional de Inmunizaciones, la vacuna contra el papilomavirus humao (VPH) en mayo de 2011, aplicándose desde octubre de ese mismo año de manera gratuita y obligatoria, a todas las niñas de 11 años. La incorporación de la inmunización contra el HPV al Calendario Nacional de Vacunación forma parte de la estrategia sanitaria
nacional para disminuir la incidencia del cáncer de cuello uterino, y tiene como pilares fundamentales la prevención primaria a través de la vacuna y la prevención secundaria a través de la realización de Papanicolaou y colposcopia.
Si bien en nuestro país la incorporación de la mencionada vacuna, amplía la base de derechos en materia sanitaria, haciendo hincapié en la prevención primaria, nuestra misión como agentes primarios de salud es trabajar también a nivel de la prevención secundaria, recordando que la alta cobertura de la citología de rastreo de HPV (Papanicolaou [Pap]) es uno de los componentes más importantes de un programa efectivo de prevención del cáncer de cuello de útero. Con el fin de brindar una herramienta a todos los profesionales de la salud, independientemente de su especialidad, el Ministerio de Salud de la Nación, creó la llamada Guía de intervención breve, un momento para hablar del PAP. Esta propone una secuencia para guiar a la mujer que necesite realizarse la prueba y facilitarle el acceso al Pap, permitiendo que se alcance la meta de cobertura y la reducción de la incidencia y mortalidad por esta enfermedad. El objetivo es detectar a aquellas mujeres de más de 35 años que nunca se han hecho la citología o que se la han hecho hace más de tres años. ¿Por qué en nuestro país se pone como objetivo la detección en las mujeres de entre 35 y 64 años?
En la Argentina, el Pap se lleva a cabo, generalmente, de manera oportunista, cuando la mujer concurre al establecimiento de salud para realizar una consulta ginecológica. Pero está demostrado que el Pap oportunista tiende a concentrarse en mujeres muy jóvenes, que son las que menos riesgo tienen de contraer la enfermedad. El objetivo de esta nueva estrategia es optimizar el tamizaje de manera tal de extenderlo a mujeres de más edad que ya no tienen contacto con los servicios de maternidad o salud reproductiva, pero que sí tienen contacto con los establecimientos de salud, para tratarse por otros problemas o porque acompañan a la consulta que realizan otros miembros de la familia.
La incidencia de cáncer cervicouterino es muy baja entre las mujeres menores de 25 años. Generalmente, ésta comienza a aumentar a partir de esa edad, y alcanza un máximo entre los 50 y 60 años.
Existe suficiente evidencia científica de que el tamizaje de las lesiones precursoras del cáncer cervical entre los 35 y 64 años mediante la citología convencional en un programa de alta calidad reduce la incidencia del cáncer cervical en un 80% o más. Entre las mujeres menores de 35 años el tamizaje tiene menor impacto. La recomendación de la Agencia Internacional de Investigaciones Contra el Cáncer (IARC, por su sigla en inglés), de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es no realzar el tamizaje entre las mujeres de menos de 25 años, ya que la frecuencia de cáncer cervical en mujeres jóvenes es baja, mientras que los costos pueden ser elevados tanto para su salud (debido a la alta prevalencia de lesiones preclínicas en este grupo de edad, muchas de las cuáles van a involucionar espontáneamente), como para el sistema de salud pública. Los posibles efectos adversos del tratamiento (infertilidad, parto prematuro, bajo peso al nacer, mortalidad perinatal) así como las consecuencias psicológicas del tamizaje (ansiedad, angustia), pueden evitarse en las mujeres más jóvenes. Aquellas lesiones que persistan en el tiempo podrán detectarse posteriormente, debido a la historia natural de la enfermedad que muestra una lenta progresión de las células anormales hasta el cáncer (aproximadamente diez años).
Por otra parte, la frecuencia de realización de la citología de rastreo depende de cuestiones ligadas a la efectividad comparativa de cada intervalo de frecuencia y a los recursos disponibles. Un estudio colaborativo llevado a cabo por la IARC en ocho países mostró que con el tamizaje anual se gana poco en eficiencia, en comparación con el tamizaje cada dos o tres años.
La vacuna está ayudando a reducir la incidencia del VPH. Vacunar en la adolescencia significa cuidar el futuro. Esta estrategia no nos debe hacer olvidar la importancia del tamizaje citológico. Con estas dos herramientas estamos trabajando para el futuro y esperamos en unos años ver los resultados que este trabajo produjo a nivel del cáncer de cuello de útero y la salud en la mujer en nuestro país.


Copyright © SIIC, 2017

Palabras Clave
salud en los adolescentes, cáncer cervical, papilomavirus humano, rastreo, vacuna
Especialidades
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