Conceptos Categóricos

Programa Actualización Científica sin Exclusiones (ACisE)
 
Informe
Autor del informe original
Jorge Diego Agrimbau Vázquez
Columnista Experto de SIIC
Institución:
Ciudad de Buenos Aires Argentina

La reanimación cardiopulmonar pediátrica y la capacitación para la asistencia en emergencias
La capacitación en la reanimación cardiopulmonar básica requiere el compromiso del Estado y la comunidad. Deben difundirse los cuatro pilares más importantes: prevención y rapidez en la reanimación cardiopulmonar, el arribo del sistema de emergencias y el acceso a una reanimación avanzada.

Resumen
Se destacan las novedades en reanimación cardiopulmonar (RCP) pediátrica de la AHA 2015 y se repasa esquemáticamente el soporte vital básico y avanzado en los casos de paro cardiorrespiratorio en niños. Se resumen los aspectos claves y principales cambios realizados respecto de la actualización anterior (2010). Se sugiere incorporar en los hospitales un equipo de emergencias pediátrico y un equipo de rápida respuesta que brinden una atención inmediata y efectiva. Se describe un sistema de puntuación (puntaje PEWS) que permitiría identificar y predecir pacientes con riesgo de descompensación por diferentes etiologías. Se indica tratamiento inicial de la sepsis grave y shock séptico con un bolo de fluidos de 20 ml/kg en lactantes y niños con líquidos cristaloides o coloides. Se mantiene la secuencia C-A-B de las guías 2010 como orden de elección para la RCP pediátrica (aunque las recomendaciones ILCOR 2015 equiparan las secuencias A-B-C y C-A-B). La profundidad de las compresiones debe deprimir por lo menos un tercio del diámetro anteroposterior o aproximadamente 4 cm en lactantes. En los niños las compresiones se realizarán como en los adultos, por lo menos 5 a 6 cm de profundidad como límite superior; con una frecuencia de 100 a 120 CPM. En caso de reanimadores legos que no deseen o no puedan proporcionar ventilaciones, se utilizaran sólo compresiones torácicas. En los casos de FV y TV sin pulso, se realizará una descarga con desfibrilador monofásico o bifásico de energía inicial (2 a 4 J/kg) seguida de compresiones torácicas; dosis siguientes mayores o iguales a 4 J/kg son seguras y efectivas.

Publicación en siicsalud
Artículos originales > Expertos de Iberoamérica >
http://www.siicsalud.com/des/expertocompleto.php/154008


Comentario
Autor del comentario
Juan P Calisaya Medrano 
Médico Especialista en Emergentología y Cuidados Críticos, La Paz, Bolivia


Aún no se ha definido bien cuáles serán los grupos de respuesta inmediata, aunque el planteamiento es perfecto, porque en otros hospitales de alta complejidad el servicio de Anestesiología y quirófano se hace cargo de la llamada de auxilio de los pisos o pabellones para la asistencia intrahospitalaria.
En cuanto a las asistencias extra hospitalarias, como recomienda la ILCOR, el testigo debe estar preparado para realizar el auxilio inmediato, una vez realizados los 5 ciclos de asistencia 30:2 o 15:2 debe hacer el llamado de auxilio o de forma simultánea.
Sobre el uso de Atropina si bien tenemos como recomendación considerar a un Lactante en Bradicardia que estaría cursando un PCR tendremos que optar por el uso de este análogo Parasimpático para prevenir el PCR
inminente. Los coloides y cristaloides aún no han sido bien considerados en el proceso de reanimación, salvo que tuviéramos preparado a un paciente para ECMO, que sería lo más ideal.
Otro aspecto que considero es que, junto a las recomendaciones de la ILCOR, podemos trabajar en mantener en Pediatría la secuencia A-B-C, ya que tenemos un alto porcentaje de decesos por las insuficiencias respiratorias en estos pacientes.
Las dosis de descarga en el DEA pediátrico aún son bien toleradas a 4 J/Kg peso y mantenerlas a ese patrón (como límite 3 en el proceso de RCP).
Todavía no se ha concertado correctamente el uso de los CAPNOMETROS, una gran idea es si el CO2 espirado puede ser medible, entonces, esto debemos usarlo en pacientes que ya recuperaron el estado post reanimación.
La educación a nivel Extra hospitalario e Intrahospitalario en todos los países y por ley es fundamental para aplicar los protocolos de RCP, especialmente, en el grupo de riesgo como son los pacientes Pediátricos.
Copyright © SIIC, 2019

Palabras Clave
paro cardiorespiratorio, reanimación cardiopulmonar avanzada, reanimación cardiopulmonar básica, urgencia pediátrica
Especialidades
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Informe
Autor del informe original
Alfonso Mateos Colino
Columnista Experto de SIIC
Institución:
Lugo España

Disnea y Derrame Pleural Izquierdo Masivo como Presentación De Disección de Aorta Descendente
Se presenta el caso de un paciente que acudió a urgencias por disnea intensa. La historia clínica, la situación de bajo gasto cardíaco y el derrame pleural masivo serohemático llevaron a la sospecha de disección aórtica.

Resumen
Se describe el caso clínico de un paciente que acudió al servicio de urgencias por disnea intensa de instalación subagudo. Se llegó a la sospecha de disección aórtica por medio de la historia clínica, el síndrome de bajo gasto cardíaco y el derrame pleural masivo en las imágenes, con características serohemáticas en el análisis de laboratorio.

Publicación en siicsalud
Artículos originales > Expertos de Iberoamérica >
http://www.misiicsalud.com/des/casiic_profundo.php/111908


Comentario
Autor del comentario
Juan Pedro Calisaya Medrano 
Médico emergentólogo, La Paz, Bolivia


El presente caso clínico de una disección de aorta descendente nos orienta a determinar la conducta por la clínica, a intervenir con estudios de imágenes y concretar un diagnóstico que para muchos puede tener características fatales. El paciente respondió al tratamiento; el estudio de radiografía AP (anteroposterior) de tórax nos muestra la masiva ocupación de sangre en todo el hemitórax izquierdo y luego de la toracocentesis se realiza tomografía axial computarizada de tórax que muestra un aumento del diámetro de la aorta descendente torácica y compromiso de espacio por el hemitórax.
El desenlace de estos casos inmediatamente puede ser una muerte súbita, pero por fortuna el paciente respondió a la intervención inmediata. La terapéutica va desde un tratamiento médico hasta estabilizar el cuadro (manejo
de la hipotensión arterial, manejo del dolor y la posterior intervención quirúrgica de acuerdo con la complicación). Este caso, en mi opinión personal, quizás tuvo resolución con cirugía de cierre endovascular. Simultáneamente a lo anterior debemos establecer el tratamiento definitivo. En el paciente clínicamente estable la decisión se basa en la localización anatómica según la clasificación de Stanford o de DeBakey. Una consulta rápida con el cirujano cardíaco es obligatoria, independientemente de la localización de la disección de aorta (DA), pues es imposible predecir qué complicaciones pueden ocurrir y cuándo. Las disecciones que afectan a la aorta ascendente (tipo A de Stanford) son una emergencia quirúrgica. En las de tipo B, sin afección de aorta ascendente, el tratamiento médico es superior a la cirugía o el tratamiento endovascular, que se reservan para los casos que presentan complicaciones: expansión del aneurisma, progresión de la DA, signos de malperfusión, o hipertensión arterial incontrolable. En la disección tipo A aguda se indica la resección de la porción proximal de la aorta y toda la aorta aneurismática y su sustitución por un tubo sintético, con recambio de la válvula aórtica si está afectada o resuspensión de los velos valvulares aórticos nativos cuando esto es posible. Si se trata de una tipo II de DeBakey (solo aorta ascendente) se debe resecar toda la aorta disecada. Las intervenciones endovasculares no están aprobadas para la DA ni otras patologías que afecten la aorta ascendente ni el arco. En la DA tipo B solo se indica la intervención en caso de complicación, como ya se dijo. En los no complicados, dos de cada tres casos se controlan bien solo con tratamiento farmacológico y el tercio restante necesita cirugía programada. Los de tipo B complicados necesitan cirugía de emergencia y tienen una mortalidad muy elevada. No hay estudios aleatorizados que comparen los resultados del tratamiento endovascular con la cirugía convencional. El tratamiento endovascular puede ser especialmente útil en los pacientes de mayor riesgo para la cirugía abierta, por su edad o comorbilidad, pero es necesario para la técnica un buen acceso vascular y disponer de suficiente espacio de aorta sana donde anclar la endoprótesis (Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud).
Copyright © SIIC, 2019

Palabras Clave
disnea, derrame pleural, disección aórtica
Especialidades
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