Conceptos Categóricos

DAÑO RENAL AGUDO EN PACIENTES CON COVID-19

DAÑO RENAL AGUDO EN PACIENTES CON COVID-19


Bronx, EE.UU.
En comparación con controles, los pacientes internados por COVID-19 grave tienen riesgo aumentado de daño renal agudo. Los signos vitales y los estudios de laboratorio en el momento de la internación ayudarían a identificar los pacientes con riesgo particularmente alto. El sexo masculino, la raza negra y la edad avanzada son factores de riesgo de daño renal agudo en pacientes con COVID-19 o sin COVID-19.

Journal of the American Society of Nephrology 31(9):2145-2157

Autores:
Fisher M

Institución/es participante/s en la investigación:
Albert Einstein College of Medicine

Título original:
AKI in Hospitalized Patients with and without COVID-19: A Comparison Study

Título en castellano:
Daño Renal Agudo en Pacientes Internados con COVID-19 o sin COVID-19: Estudio Comparativo

Extensión del  Resumen-SIIC en castellano:
2.04 páginas impresas en papel A4
Introducción
Desde la detección del coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave (Severe Acute Respiratory Syndrome [SARS]-CoV-2), el agente etiológico de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19 por su sigla en inglés), se registraron millones de casos en todo el mundo. El primer caso confirmado en Nueva York se comunicó en 1 de marzo de 2020; en las semanas siguientes, la ciudad de Nueva York se convirtió en el epicentro de la pandemia de COVID-19. SARS-CoV-2 puede asociarse con daño renal; las células tubulares proximales y los podocitos expresan fuertemente la enzima convertidora de angiotensina 2 (ECA2), el receptor para el ingreso del virus a las células del organismo. Los estudios anatomopatológicos mostraron daño renal pronunciado en pacientes fallecidos por COVID-19. Asimismo, se ha referido glomeruloesclerosis segmentaria focal colapsante en pacientes de raza negra, portadores del alelo de alto riesgo APOL1. En diversos estudios de China, la incidencia de daño renal agudo (DRA) en pacientes internados por COVID-19 fue de 0.5% a 29%, pero en los primeros estudios realizados en los Estados Unidos, las cifras fueron mucho más altas, de 28% a 46%, con índices de mortalidad de 35% a 41% entre los sujetos con COVID-19 y DRA. Si bien en la mayoría de los trabajos se identificaron los factores de riesgo de DRA, por el momento no existen comparaciones para el riego y la evolución clínica del DRA en COVID-19, respecto de DRA en enfermos sin COVID-19. La región del Bronx es una de las cuentan con menos recursos socioeconómicos, con índices desproporcionadamente altos de enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular y diabetes, en comparación con los promedios nacionales. También se han referido los índices más altos de internación por COVID-19 y de mortalidad, asociada con la enfermedad. El presente estudio tuvo por objetivos conocer la incidencia, los factores de riesgo y la evolución del DRA en asociación con COVID-19 en una población con riesgo particularmente alto, y determinar si existen factores de riesgo de DRA, únicos para COVID-19, por medio de la comparación con una cohorte sin COVID-19.

Pacientes y métodos
Durante la pandemia de COVID-19, a mediados de marzo de 2020, en el área de Nueva York, el Montefiore Health System (MHS) fue el principal sistema de salud que prestó asistencia a pacientes con COVID-19 en la región del Bronx. A partir de la base de datos se obtuvo información acerca de las características demográficas y clínicas de pacientes con COVID-19 o sin la infección en los tres hospitales principales del MHS, internados entre 11 de marzo y 26 de abril de 2020. La cohorte de comparación abarcó pacientes internados en el mismo sistema de salud, entre 1 de marzo y 26 de abril de 2019. Se analizaron pacientes de más de 18 años; COVID-19 se confirmó por medio de reacción en cadena de la polimerasa por transcripción inversa (RT-PCR por su sigla en inglés) en hisopado nasofaríngeo u oral. Se identificaron 4610 pacientes. Se tuvieron en cuenta las comorbilidades preexistentes, como obesidad, diabetes, enfermedad renal crónica, insuficiencia cardíaca congestiva, enfermedades pulmonares, infección por VIH/SIDA, cáncer y enfermedades reumatológicas; a partir de estos datos se calculó el índice de comorbilidades de Charlson. Se tuvieron en cuenta los niveles séricos de hemoglobina glucosilada > 6.5% en los dos años previos a la internación y el índice de filtrado glomerular estimado < 60 ml/min/1.73 m2 promedio (a partir de todas las valoraciones realizadas entre 7 y 365 días antes de la internación). El DRA agudo se definió en presencia de aumento de 0.3 mg/dl o de más de 50% en los niveles séricos de creatinina, respecto de los valores basales, durante la internación. La gravedad del DRA se determinó con los criterios Kidney Disease Improving Global Outcomes. El criterio principal de valoración fue la aparición de DRA. Se identificaron los factores predictivos de DRA en estadio 2 o 3 en la cohorte con COVID-19.

Resultados
La incidencia de DRA fue más alta entre los pacientes con COVID-19, en comparación con los enfermos sin infección por SARS-CoV-2 (56.9% y 25.1%, respectivamente). Los pacientes con DRA y COVID-19 tuvieron mayor riesgo de requerir terapia de reemplazo renal; la probabilidad de recuperación de la función renal fue más baja. La aparición de DRA se asoció significativamente con el sexo masculino, la raza negra y la edad por encima de los 50 años. El sexo masculino y la edad superior a 50 años se asociaron con el criterio combinado de valoración, integrado por la necesidad de terapia de reemplazo renal y la mortalidad, de manera independiente del estado de COVID-19. Los factores que anticiparon la aparición de DRA en estadio 2 o 3 fueron la frecuencia respiratoria, el recuento de glóbulos blancos, el cociente entre neutrófilos y linfocitos y los niveles séricos de lactato deshidrogenasa.

Conclusión
Diversos estudios refirieron índices muy variables de DRA en relación con COVID-19. En el presente estudio retrospectivo, los autores compararon la incidencia, los factores de riesgo y la evolución del DRA en pacientes internados por COVID-19 y sin COVID-19 en un amplio sistema de salud de la ciudad de Nueva York. En comparación con los pacientes sin COVID-19 y con una cohorte histórica de controles, los pacientes con COVID-19 tuvieron incidencia significativamente más alta de COVID-19; estos pacientes requirieron con mayor frecuencia terapia de reemplazo renal, internación en unidades de cuidados intensivos y ventilación mecánica. La mortalidad intrahospitalaria también fue más alta. La raza negra, el sexo masculino y la edad avanzada fueron factores asociados con el riesgo de DRA, pero no exclusivos en pacientes con COVID-19.
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