Conceptos Categóricos

LA PANDEMIA POR EL CORONAVIRUS DEL AÑO 2019 Y SU IMPACTO SOCIECONÓMICO Y AMBIENTAL EN IRAK

LA PANDEMIA POR EL CORONAVIRUS DEL AÑO 2019 Y SU IMPACTO SOCIECONÓMICO Y AMBIENTAL EN IRAK

El gobierno iraquí anunció períodos de cierres total y parciales de ciudades entre el 19 de marzo al 14 de abril, para controlar la propagación de la pandemia; como resultado, las emisiones de dióxido de nitrógeno, materia particulada 2.5 y monóxido de carbono disminuyeron en un 35%, 21%, 49% respectivamente y así también la contaminación ambiental. Sin embargo, aumentaron los niveles de ozono en un 15% y los de materia particulada 10.

Science of the Total Environment 7541-10

Autores:
Al-Naseri SK, Al-Ansari N, Mohammed Hashim B

Institución/es participante/s en la investigación:
Ministry of Science and Technology

Título original:
Impact of COVID-19 Lockdown on NO 2 , O 3 , PM 2.5 and PM 10 Concentrations and Assessing air Quality Changes in Baghdad, Iraq

Título en castellano:
El Impacto del Bloqueo por la COVID-19 en las Concentraciones de NO 2 , O 3 , PM 2.5 y PM 10 y la Evaluación de los Cambios en la Calidad del Aire en Bagdad, Irak

Extensión del  Resumen-SIIC en castellano:
2.05 páginas impresas en papel A4
Introducción
El 31 de diciembre del año 2019, China alertó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) acerca de varios casos de neumonía inusual en Wuhan. El 30 de enero, la OMS declaró un estado de emergencia en la salud pública mundial, por la identificación de un nuevo coronavirus. Al 24 de julio del año 2020, se registraron más de 15 millones de casos confirmados y alrededor de 628 000 muertes en todo el mundo. El primer caso confirmado de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) en Irak, apareció el 24 de febrero de 2020 en Nayaf, al sur de Bagdad y el número total de casos confirmados fue de 104 711 con 4212 muertes entre febrero y julio de 2020. El reciente brote de la COVID-19, causa un síndrome respiratorio agudo severo por la infección del coronavirus 2 (SARS-CoV-2), provoca neumonía con síntomas como fiebre, tos y disnea y tiene una tasa de letalidad del 2 al 3%. Este nuevo virus de probable origen zoonótico es mortal, y se propaga rápidamente en humanos en contacto estrecho con personas infectadas.  No obstante, dicha propagación se puede contener manteniendo una distancia social adecuada, una rigurosa higiene personal y evitando reuniones, el hacinamiento de gente y el transporte público. En un intento por señalar el impacto en la calidad del aire de Bagdad producido por el cierre fronterizo a causa de la COVID-19, en este estudio se valoraron los principales cambios de las concentraciones de dióxido de nitrógeno (NO2), ozono (O3), materia particulada y del índice de calidad del aire (del inglés, Air quality index - AQI), considerando la variación relativa (en %) y la diferencia en la concentración media (en μg/m3) antes y durante el encierro.

Materiales y métodos
Se recopilaron datos desde el 2 de enero de 2020, antes del confinamiento en Irak, hasta el 24 de julio de 2020, acerca de la contaminación del aire, a partir de una plataforma en línea (https://air.plumelabs.com/en/) de monitoreo y análisis de la calidad del aire World Air Map, 2020. Se midieron las concentraciones diarias de cuatro contaminantes del aire, incluidos el NO2, O3, PM2.5 y PM10 en Bagdad antes y durante el cierre fronterizo; además del AQI para el mismo período de tiempo. Los satélites que ofrecen una visión global de la contaminación del aire del planeta, y el sensor del Instrumento de Monitoreo Troposférico/Precursor Sentinel-5 (TROPOMI) que es parte del Programa espacial de la Agencia Espacial Europea (ESA) para el monitoreo de la tierra; sirven para proporcionar observaciones operacionales desde el espacio, en apoyo del monitoreo operativo de la calidad del aire. En este trabajo, se utilizaron datos diarios globales de S-5P/TROPOMI a 0.05° × 0.05° derivados del producto operativo casi en tiempo real, obtenidos a través del centro de datos de acceso libre Copérnico, derivado de la ESA, para los datos de la columna troposférica de NO2.

Resultados y discusión
Ante todo, durante el primer confinamiento parcial y total del 1 de marzo al 21 de abril en Bagdad, las concentraciones diarias de NO2 disminuyeron hasta 86 μg/m3 y continuaron mermando durante el segundo y el tercer cierre parcial hasta alcanzar 73 μg/m3. Por el contrario, la concentración diaria de O3, superó el límite establecido por la OMS de 100 μg/m3 por primera vez en 2020, debido a las altas temperaturas y a las bajas concentraciones de NO2; elevándose a 50 μg/m3 para un valor previo en enero de 8 μg/m3 antes de la pandemia. Por otra parte, los resultados exhibieron fluctuaciones de la PM2.5 con valores de 40 μg/m3 antes de la pandemia, que descendieron a 37 μg/m3 tras el primer cierre fronterizo, alcanzando los 42 μg/m3 durante el segundo bloqueo total y declinando a 39 μg/m3 durante el tercer cierre parcial. En efecto, durante el período de estudio, la concentración de PM2.5 superó la mayor parte del tiempo, el límite propuesto por la OMS de 25 μg/m3, a causa de la sequía y las altas temperaturas. Asimismo, el promedio de PM10 aumentó de 119 a 186 μg/m3, puesto que primeramente el verano en Irak provocó movimiento del viento (que levanta polvo) y aumenta entonces la concentración de PM; y en segundo lugar, la contribución de las actividades de transporte y de combustión incrementó la PM10. Análogamente, la AQI para Bagdad registró los valores más bajos durante el primer período de clausura parcial y total en marzo y abril de 2020, debido al compromiso de los ciudadanos con las medidas de disminución del tránsito, suspensión de universidades y escuelas; y por las restricciones en el movimiento de empleados trabajando desde sus hogares.  Si bien la AQI mejoró durante el primer período de confinamiento, empeoró en los períodos posteriores, alcanzando el 39% durante los meses de junio y julio. La mala calidad del aire de Bagdad se debe a la presencia de la actividad industrial y comercial, a la alta densidad poblacional y a la contaminación por el tránsito. De manera semejante, el clima de Irak en general es seco y caluroso en verano, lo que intensifica la concentración de contaminantes y deteriora la calidad del aire.

Conclusiones
En pocas palabras, los diferentes períodos de encierro en Irak durante la pandemia causada por la COVID-19, provocaron un detrimento en las actividades económicas y sociales sobre todo las industriales y las del transporte, al aminorar el consumo de energía y la demanda de petróleo.  Por el contrario, esto suscitó una mejora notable en la calidad ambiental y del aire.
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