Conceptos Categóricos

PREVALENCIA DE TOS AL AÑO DE LA INFECCIÓN POR SARS-COV-2

PREVALENCIA DE TOS AL AÑO DE LA INFECCIÓN POR SARS-COV-2


Madrid, España
En el presente estudio, la prevalencia de tos al año de la infección por SARS-CoV-2, en pacientes con antecedente de internación por COVID-19, fue de 2.5%. No se identificó ningún factor predictivo de la persistencia de tos al año de COVID-19 aguda.

Lung 1-5

Autores:
Fernández-de-las-Peñas C

Institución/es participante/s en la investigación:
Universidad Rey Juan Carlos (URJC)

Título original:
Prevalence of Post-COVID-19 Cough One Year After SARS-CoV-2 Infection: A Multicenter Study

Título en castellano:
Prevalencia de Tos Pos-COVID-19 un Año después de la Infección por SARS-CoV-2: Estudio Multicéntrico

Extensión del  Resumen-SIIC en castellano:
2.18 páginas impresas en papel A4


Introducción
Las manifestaciones clínicas de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19 por su sigla en inglés) son heterogéneas; sin embargo, la fiebre, la tos, la fatiga y la disnea son los síntomas más frecuentes en la fase aguda de la infección por coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave (Severe Acute Respiratory Syndrome [SARS]-CoV-2). La tos está presente en el 60% de los enfermos en el momento del inicio de los síntomas de COVID-19, pero también es un síntoma característico de otras infecciones agudas del tracto respiratorio. Si bien la tos no se considera uno de los síntomas más molestos en pacientes con COVID-19, en comparación con otras manifestaciones más típicas, como la disnea, la fiebre y el dolor torácico, la tos tiene importancia epidemiológica decisiva, ya que se asocia con aumento de la posibilidad de transmisión del virus, a través de gotitas de secreciones respiratorias. Un porcentaje considerable de pacientes con antecedente de COVID-19 aguda tienen síntomas persistentes a largo plazo. En un metanálisis previo se observó que alrededor del 80% de los pacientes que sobreviven a COVID-19 tienen, al menos, un síntoma posterior a la fase aguda, principalmente fatiga, cefaleas, trastornos de la atención, pérdida de cabello y disnea. También se refirió una prevalencia alta, de aproximadamente 19%, de tos persistente, después de COVID-19 aguda. En otro metanálisis en el cual se prestó especial atención a los síntomas respiratorios pos-COVID-19, la frecuencia de tos fue del 14%; en otra revisión de 14 estudios, la prevalencia de tos fue del 18%. Los trabajos analizados en estos metanálisis tuvieron seguimientos de 3 a 12 semanas. Según los autores, el síndrome pos-COVID debería definirse en presencia de síntomas persistentes durante más de 24 semanas después de la infección aguda. El objetivo del presente estudio multicéntrico fue definir la prevalencia e identificar los factores de riesgo de persistencia de tos, al año de COVID-19 aguda, en una muestra de enfermos con antecedente de internación por COVID-19.

Pacientes y métodos
La investigación multicéntrica incluyó pacientes internados por infección por SARS-CoV-2 durante la primera ola de la pandemia de COVID-19 (1 de marzo a 31 de mayo de 2020) en tres hospitales públicos de Madrid, España. A partir de todos los pacientes internados con diagnóstico confirmado de infección por SARS-CoV-2 por reacción en cadena de la polimerasa por transcriptasa reversa (RT-PCR por su sigla en inglés) y por hallazgos radiológicos, se seleccionaron de manera aleatoria 700 pacientes de cada hospital. Se tuvieron en cuenta la edad, el sexo, la talla, el peso, las comorbilidades, los síntomas en el momento de la internación, la duración de la internación, y la necesidad de internación en unidades de cuidados intensivos. Los pacientes participaron en una entrevista telefónica estructurada, realizada por profesionales de la salud, para conocer, de manera sistemática, la presencia de síntomas respiratorios, como fatiga, disnea, dolor torácico, y tos después de la internación, y la persistencia de los mismos en el momento del estudio. Los posibles factores predictivos de la presencia prolongada de síntomas se conocieron por medio de modelos de regresión de Poisson de variables múltiples; específicamente se intentó identificar factores predictivos de la presencia de tos persistente. Se estimaron los odds ratios (OR) ajustados, con intervalos de confianza del 95% (IC 95%). Los valores de p < 0.05 se consideraron estadísticamente significativos.

Resultados
Fueron contactados 2100 pacientes seleccionados de manera aleatoria; 1950 enfermos de 61 años en promedio estuvieron dispuestos a participar en el estudio (47% mujeres). Los síntomas más frecuentes en el momento de la internación por infección por SARS-CoV-2 fueron la fiebre (75.5%), la disnea (31.8%), las mialgias (31.7%), y la tos (28.1%). Un total de 831 pacientes (42.6%) no referían comorbilidades, 710 (36.4%) tenían una comorbilidad, 275 (14.2%) tenían dos comorbilidades y los restantes 134 pacientes (6.8%) presentaban 3 comorbilidades. Los pacientes fueron evaluados 11.2 meses en promedio después del alta por COVID-19. En el momento de la evaluación, sólo 367 (18.8%) enfermos estaban completamente libres de síntomas respiratorios. Globalmente, la prevalencia de síntomas respiratorios pos-COVID-19 fue 2.5%, 6.5%, 23.3%, y 61.2% para la tos, el dolor torácico, la disnea y la fatiga, respectivamente. No se encontraron asociaciones entre la presencia de tos pos-COVID-19 y los otros síntomas pos-COVID-19: fatiga (OR de 1.07, IC 95%: 0.73 a 1.56; p=0.413), disnea (OR de 0.95, IC 95%: 0.83 a 1.10, p=0.352), o dolor precordial (OR de 1.12, IC 95%: 0.83 a 1.51, p=0.251). En los modelos de regresión no se identificó ninguna variable clínica asociada con la presencia de tos; este fenómeno se observó para la edad, el sexo femenino, la talla, el peso, o el número de comorbilidades. Tampoco se encontraron asociaciones significativas entre la tos pos-COVID-19 y las variables relacionadas con la internación: número de síntomas en el momento del ingreso, número de días de internación, o internación en UCI. Se prestó especial atención a aquellos factores que podrían aumentar el riesgo de tos, como el hábito de fumar, la obesidad, la tos y la disnea en el momento de la internación por COVID-19 aguda. Sin embargo no se encontraron asociaciones significativas para ninguno de ellos: tabaquismo activo (OR de 1.35, IC 95%: 0.52 a 3.52), obesidad (OR de 0.85, IC 95%: 0.15 a 4.78, p=0.861), o la presencia de tos como síntoma de presentación (OR de 1.095, IC 95%: 0.89 a 1.33, p=0.205). Aunque un porcentaje más alto de pacientes con tos persistente refirió disnea como síntoma inicial (44%, en comparación con 31.1% entre los enfermos sin tos persistente), la diferencia no alcanzó significado estadístico (OR de 1.63, IC 95%: 0.99 a 2.93, p=0.057).

Conclusión
Los resultados del presente estudio indican una prevalencia de tos al año de la infección por SARS-CoV-2, en pacientes con antecedente de internación por COVID-19, de 2.5%. No se identificó ningún factor predictivo de la persistencia de tos al año de COVID-19 aguda.

 


 


 
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