LA PERCEPCION EQUIVOCADA DE LOS ALIMENTOS INGERIDOS EXPRESA ALTERACION DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA
Estudio que analiza la asociación con alteraciones psicológicas, en personas que ofrecen información inadecuada de lo que ingieren
Glasgow, Reino Unido
El relato equivocado en más o en menos de los alimentos que se ingieren, se asocia con alteraciones de la conducta alimentaria; la disconformidad con el peso y la imagen corporal pueden mediar esta relación.
Fuente científica:
Journal of Human Nutrition and Dietetics 17(3):209-218 aSNC
Autores:
Patrocinio:
National Council for Science and Technology
Conflicto de interés:
MI8304
Agradecimientos:
National Council for Science and Technology
La tendencia observada en algunas personas a manifestar respuestas distorsionadas en torno a la alimentación, a fin de cumplir ciertas normas sociales y evitar la crítica y la condena, se ha asociado a alteraciones de la conducta alimentaria. El presente estudio investiga la intención para distorsionar la información de los alimentos consumidos en algunas personas y la asociación con mediciones de autoestima y otras manifestaciones psicológicas como ansiedad, depresión y comportamientos alimentarios. Los datos fueron recopilados de 184 mujeres voluntarias(18-65años); 134 participantes con un intervalo de Índice de Masa Corporal(IMC) que no motivó tratamiento para control de peso, en comparación con 50 mujeres obesas en tratamiento grupal e IMC mayor de 30.Las variables psicológicas se analizaron con un cuestionario y se incluyeron nuevos aspectos, para la determinación de las respuestas distorsionadas referidas al ingreso alimentario. Los resultados del estudio demostraron que entre todas las mujeres seleccionadas, 63% manifestaron tendencia a la expresión de información errónea relacionada con los alimentos ingeridos, sin que se observaran diferencias significativas entre los diversos grupos. Las personas que expresaron lo que comían sin claridad ni precisión, presentaron mayor sensación de hambre; estas variables asimismo se asociaron con la realización persistente de dietas, episodios de atracones y falta de satisfacción con el peso corporal. Los autores enfatizaron que la falta de información clara y precisa respecto de lo que ingirieron, fueron elementos comunes en todas las mujeres con categorías diferentes de Índice de Masa Corporal, y se asoció en general con alteraciones de la conducta alimentaria. Se sugiere continuar la realización de nuevas investigaciones dirigidas a la identificación de personas con tendencia a brindar información errónea, relacionada con los nutrientes que ingieren.