Conceptos Categóricos

asnc.png


asnc.png
Utilidad de las mediciones de dióxido de carbono para evaluar la ventilación de los centros sanitarios
American Journal of Infection Control EE.UU. 07 Diciembre, 2021

En el contexto de la pandemia de COVID-19, la medición de los niveles de dióxido de carbono puede proporcionar un medio sencillo para que las instalaciones de atención médica evalúen si disponen de una ventilación apropiada.

Los espacios interiores mal ventilados representan un riesgo en la transmisión por el aire de SARS-CoV-2 y otros virus respiratorios.

Un método simple para evaluar la adecuada ventilación en ambientes interiores ocupados es el monitoreo de los índices de dióxido de carbono. Estos niveles aumentan en los lugares que no están bien ventilados: la concentración de dióxido de carbono en el aire exterior es de unas 400 partes por millón (ppm) frente a 40.000 ppm en el aire exhalado. 

Un estudio publicado en la última edición de la revista American Journal of Infection Control* da cuenta de los niveles de dióxido de carbono para evaluar si la ventilación era la adecuada en varias secciones del hospital Louis Stokes Cleveland VA Medical Center de Estados Unidos.

Los autores señalan en su trabajo que los índices de dióxido de carbono permanecían por debajo de 800 ppm en la mayoría de las áreas.

No obstante, los resultados también muestran que bajo ciertas condiciones algunos sectores podrían carecer de la ventilación apropiada como ocurre con las salas de conferencia, las oficinas abarrotadas o en los momentos en que las puertas de los ambientes permanecen cerradas.

En comparación con los edificios residenciales y comerciales, el peligro de transmisión aérea del coronavirus puede ser relativamente bajo en los centros de salud debido a los requisitos de mayor ventilación en áreas que involucran la atención de los pacientes.

Sin embargo, algunas investigaciones recientes informan de índices elevados de dióxido de carbono en hospitales, en particular en entornos con mayor ocupación de habitaciones. Además, la transmisión del SARS-CoV-2 en instalaciones sanitarias ocurre a menudo en sectores de atención auxiliar y ambulatoria con ventilación deficiente o en las salas de descanso.

La investigación también revela que la ventilación varía según se trate de lugares como oficinas, baños y salas de conferencias.

Estos hallazgos sugieren que la medición de los niveles de dióxido de carbono en diversos espacios con diferentes niveles de ocupación puede proporcionar información para mejorar la ventilación o ajustar la ocupación máxima recomendada.
Por otra parte, además de garantizar ambientes ventilados, usar máscaras faciales y mantener la distancia social de 2 metros son medidas esenciales para minimizar el peligro de transmisión del coronavirus en los centros de salud.

Si bien no se estableció una relación directa entre niveles elevados de dióxido de carbono y el riesgo de transmisión del SARS-CoV-2, los espacios interiores mal ventilados son considerados ambientes con alta exposición al virus.

Las mediciones de dióxido de carbono en las instalaciones de atención médica podrían proporcionar un método sencillo para evaluar si se cuenta con una ventilación adecuada.

Los autores consideran que serán necesarios nuevos estudios para determinar si las acciones basadas en el monitoreo del dióxido de carbono son efectivas para mejorar la ventilación con el fin de reducir la transmisión del SARS-CoV-2 y otros virus respiratorios.

 

* American Journal of Infection Control
Use of carbon dioxide measurements to assess ventilation in an acute care hospital
Ha W et al
27 de noviembre, 2021
DOI: https://doi.org/10.1016/j.ajic.2021.11.017

 

-->