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Ómicron en Sudáfrica: las primeras evaluaciones hospitalarias suponen menor gravedad que las variantes anteriores
South African Medical Research Council Tshwane, Gauteng, Sudáfrica 07 Diciembre, 2021

La principal observación durante las últimas dos semanas con que la variante Ómicron afectó especialmente a la provincia Gauteng destaca que la mayoría de los pacientes en las salas de Covid no dependieron del oxígeno.

El 2 de diciembre 29 de los 42 pacientes (70%) de la sala Covid no dependen del oxígeno, saturan bien con el aire ambiente y no presentan ningún síntoma respiratorio. Éstos fueron denominados 'ingresos por COVID incidentales', por haber tenido otro motivo médico o quirúrgico de ingreso.

Las admisiones en todos los hospitales públicos y privados de Tshwane, provincia de Gauteng, permiten observar "un fuerte aumento en las admisiones en el complejo Steve Biko Academic and Tshwane District Hospitals (SBAH / TDH): 166 nuevas entre el 14 y el 29 de noviembre de 2021, cantidades éstas que representan el 45% del total de las públicas del distrito de Tshwane y al 26% de todas las admisiones incluyendo las privadas."

Los datos forman parte del informe de Fareed Abdullah, MD, director de la oficina de investigación del SIDA y la tuberculosis, que el South African Medical Research Council reprodujo en línea.

Según el informe, en Gauteng el aumento significativo de nuevas infecciones por SARS-CoV-2 de las últimas cuatro semanas se vinculan con la nueva variante Ómicron anunciada el 24 de noviembre de 2021.

Los primeros casos de Ómicron se detectaron en el distrito de Tshwane y coincidió con el fuerte aumento de las nuevas infecciones que anunciaban el inicio de la cuarta ola.

La provincia de Gauteng sufrió el aumento de 8.569 casos entre el 21 y 27 de noviembre a 41.921 del 28 de noviembre al 4 de diciembre.

El aumento exponencial de casos continuó con 9.929 nuevos notificados en Tshwane en los últimos 5 días del 29 de noviembre al 3 de diciembre de 2021.

El informe  aclara que la información que se presenta solo comprende las dos primeras semanas de la onda Ómicron en Tshwane. "El perfil clínico de los pacientes ingresados podría cambiar significativamente durante las próximas dos semanas, momento en el que podremos sacar conclusiones sobre la gravedad de la enfermedad con mayor precisión".

Aunque The National Institute for Communicable Diseases - NICD (Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles) de Sudáfrica confirma que casi todos los casos de SARS-C0V-2 en Tshwane se deben a la nueva variante, no permite establecer en forma fehaciente que todos correspondan a Ómicron como lo hace la máquina de PCR en uso en el laboratorio de SBAH.

Al no detectarse el gen se asume razonablemente que los casos descritos en el informe representan una infección con la nueva variante.

La principal observación durante las últimas dos semanas transcurridas destaca que la mayoría de los pacientes en las salas de Covid no dependieron del oxígeno. El SARS-CoV-2 fue un hallazgo incidental en pacientes que ingresaron al hospital por otro motivo médico, quirúrgico u obstétrico.

El documento precisa que el 2 de diciembre 29 de los 42 pacientes de la sala (70%) no dependen del oxígeno, saturan bien con el aire ambiente y no presentan ningún síntoma respiratorio. Éstos fueron denominados  'ingresos por COVID incidentales', por haber tenido otro motivo médico o quirúrgico de ingreso.

Trece (13) pacientes dependen de oxígeno suplementario, de los cuales 9 (21%) tienen un diagnóstico de neumonía COVID-19 basado en una combinación de síntomas, signos clínicos, CXR y marcadores inflamatorios.

A todos se les recetan esteroides como pilar de la terapia.

Los 4 pacientes restantes reciben oxígeno por otras razones médicas (2 previamente con oxígeno domiciliario, 1 en insuficiencia cardíaca y 1 con un diagnóstico confirmado de neumonía por pneumocystis).

Esta es una imagen que no se ha visto en oleadas anteriores. Según el informe, en los comienzos de las tres oleadas anteriores y durante ellas, siempre tuvieron en la sala de COVID un mínimo de pacientes con aire ambiental, habitualmente en fase de recuperación a la espera de la resolución de comorbilidad antes del alta.

Los autores recuerdan que la sala de COVID se la reconocía por la mayoría de los pacientes que recibían algún tipo de suplemento de oxígeno, el sonido incesante de las máquinas de oxígeno de alto flujo o las alarmas que emitían los ventiladores.

Solo 4 pacientes reciben alta atención y uno fue derivado a la UCI. "El número de pacientes en cuidados intensivos con oxígeno doble, oxígeno nasal de alto flujo o ventilación no invasiva (VNI) fue notablemente mayor en oleadas anteriores", aclaran los autores y confirman su parecer con la opinión de numerosos médicos que trabajaron con anterioridad en las salas COVID del complejo hospitalario.

De 38 adultos en las salas de COVID el 2 de diciembre de 2021, 6 estaban vacunados, 24 no estaban vacunados y 8 tenían una situación de vacunación desconocida.

De los 9 pacientes con neumonía COVID, 8 no están vacunados y 1 es un niño. Solo un paciente con oxígeno fue completamente vacunado, pero la razón del oxígeno estuvo dada por la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Para los autores, la pregunta clave respecto a Ómicron es si la gravedad de la Covid-19 es similar, más leve o más grave a la de otras variantes, dada la gran cantidad de mutaciones de ésta.

En respuesta informan que el mejor indicador de la gravedad de la enfermedad se mide por la tasa de mortalidad intrahospitalaria. Para el caso de la cohorte SBAH / TDH se produjeron 10 muertes en  en las últimas dos semanas, lo que representa el 6.6% de las 166 admisiones.

Cuatro muertes ocurrieron en adultos de 26 a 36 años y cinco (5) muertes ocurrieron en adultos mayores de 60. La causa del fallecimiento de un niño eno estaba relacionada con la COVID.

No hubo muertes relacionadas con COVID entre las 34 admisiones en las salas de COVID pediátricas durante las últimas dos semanas. Estos datos se pueden comparar favorablemente con el 17% de muertes en el complejo durante los últimos 18 meses.

La tendencia durante las próximas dos semanas se aclarará ya que el número de muertes es actualmente bajo.


Alternativas para evaluar gravedad
Otros indicadores concretos que advierten la gravedad de la enfermedad puede medirse por indicadores como el nivel de atención requerido en el hospital (UCI, cuidados intensivos, sala general), requisitos de oxígeno (puntas nasales, mascarilla, flujo alto, ventilación no invasiva o invasiva) y duración de la estancia en el hospital.

Al respecto los autores informan que solo hubo 2 pacientes en la UCI COVID en los últimos 14 días, ninguno de los cuales tenía un diagnóstico primario de neumonía COVID.

Sesenta y tres pacientes fueron admitidos en cuidados intensivos, pero de acuerdo a la información recabada la mayoría de estos ingresos corresponden a diagnósticos diferentes al de COVID. Los datos están en proceso de evaluación. 

Las medidas más precisas de la gravedad de la enfermedad en las personas hospitalizadas requieren una revisión de los resultados de las radiografías de tórax o de las tomografías computarizadas de pulmón, mediciones de gases en sangre, biomarcadores en sangre y el efecto concomitante de las comorbilidades en el estado del paciente.

Varios equipos de investigadores están abocados a la realización de estudios tendientes a verificar la gravedad de la enfermedad.

Estadía menor
Un hallazgo temprano significativo es la duración promedio de estadía mucho más corta de 2.8 días para los pacientes positivos al SARS-CoV-2 ingresados en las salas de COVID durante las últimas dos semanas en comparación con la estadía promedio de 8.5 días de los últimos 18 meses.

El informe semanal del NICD informa una estancia hospitalaria más corta similar para todos los hospitales en Tshwane; asimismo también es menor al promedio nacional o de Gauteng de estadía reportado por el NICD en oleadas anteriores.

En resumen, la primera impresión al examen de los 166 pacientes ingresados desde que apareció la variante Omicron -junto con la instantánea del perfil clínico de 42 pacientes actualmente tratados en las salas COVID del complejo SBAH / TDH- es que en la mayoría de los hospitales las admisiones son por diagnósticos no relacionados con la COVID-19. 

La positividad del SARS-CoV-2 es un hallazgo incidental en estos pacientes y está impulsada en gran medida por la política del hospital que exige la realización de pruebas a quienes requieran ingreso hospitalario.

Al evaluar la proporción de pacientes con aire ambiente como marcador de admisión accidental por COVID en comparación con COVID grave (neumonía), el 66% de los pacientes en el complejo SBAH / TDH son ingresos ´incidentales´ por COVID. 

Esa imagen tan inusual también se observa en otros hospitales de Gauteng:
El 3 de diciembre, el Hospital Helen Joseph tenía 37 pacientes en las salas de COVID, de los cuales 31 estaban con aire ambiente (83%), mientras el Hospital Académico Dr. George Mukhari tenía 80 pacientes, de los cuales 14 estaban con oxígeno suplementario y 1 con un ventilador (81% con aire ambiente).

El aumento exponencial en la tasa de positividad de estos pacientes es un reflejo del rápido aumento de la tasa de casos de Tshwane, pero no parece estar asociado con un aumento concomitante en la tasa de ingresos por COVID grave basado en la alta proporción de pacientes que no requieren oxígeno suplementario.

El número relativamente bajo de hospitalizaciones por neumonía COVID-19 en las salas de cuidados intensivos generales y específicos constituye un panorama muy diferente al vivido en los comienzos de las oleadas anteriores. 

Los autores aclaran que aún analizan en detalle la comparación entre ambas situaciones. Esto lo relacionan con el repunte temprano de la cuarta ola; el patrón se hará evidente durante las próximas dos semanas. 

Sin embargo, manifiestan tener claro que el perfil de edad es diferente al de las tres oleadas pasadas. Podría deberse a “un efecto de la vacunación, ya que en la provincia de Gauteng se vacunó el 57% de las personas mayores de 50 años en comparación con el 34% del grupo de 18 a 49 años”.

La alta proporción de pacientes adultos ´incidentales´ de COVID y el mayor número de ingresos positivos para SARS-CoV-2 entre niños de 0 a 9 años reflejarían tasas más altas de transmisión comunitaria en comparación con las variantes anteriores, lo que no se traduce en tasas de admisión más altas para un diagnóstico primario de COVID-19. 

Las primeras evaluaciones alentadoras acerca de la Ómicron no reemplazan la recomendación científica de los autores quienes insisten en que “se necesita más tiempo para responder por completo a las preguntas sobre la gravedad del COVID-19 causado por la nueva variante de Ómicron”.

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