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Beneficios y cuidados de los fármacos relacionados con dolores diversos del raquis en adultos mayores
Drugs and Aging Boston, EE.UU. 30 Junio, 2022

La administración de medicamentos relacionados con dolores diversos de la columna vertebral tiene limitaciones en pacientes geriátricos debido a la reducción de la función hepática y renal, problemas médicos comórbidos y la polifarmacia característica del grupo etario.

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Una exhaustiva revisón publicado por el 27 de junio por la revista especializada Drugs and Aging* informa que el paracetamol es seguro en adultos mayores, pero los antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno) pueden ser más efectivos para el dolor relacionado con la columna.

Los antiinflamatorios no esteroideos deben usarse a corto plazo en ciclos de dosis más bajas con precaución gastrointestinal, mientras que los corticosteroides muestran la menor evidencia para tratar el dolor de espalda inespecífico.

Además, medicamentos como la gabapentina y pregabalina se pueden suministrar a personas mayores, con precaución en cuanto a la dosis y la función renal.
Los antidepresivos más recientes (duloxetina) respecto a los anteriores (nortriptilina) pueden ayudar con el dolor relacionado a la columna, con atención a la posible sedación y mareos.

Algunos relajantes musculares (baclofeno y tizanidina) pueden administrarse en personas mayores, teniendo también en cuenta la función renal y hepática.

El uso con precaución de los opioides en el dolor de columna puede acotarse a los casos que no responden al tratamiento.

“La mayoría de las personas mayores en algún momento experimentan dolor de cuello o de espalda baja lo suficientemente molesto como para consultar al médico.
Nuestros hallazgos brindan una guía de medicamentos útil para que los médicos la usen para el dolor de columna en una población de mayor edad con historial médico complejo”, explicó el autor Michael D. Perloff,profesor asistente de neurología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston ( BUSM) y  neurólogo del Boston Medical Center.

Objetivos del estudio
Los investigadores realizaron una revisión de la literatura para evaluar la evidencia de los medicamentos utilizados para el dolor relacionado con la columna en adultos mayores, con un enfoque en el metabolismo y sus reacciones adversas.
 Constituyeron el foco de la revisión 138 ensayos doble ciego controlados con placebo, correspondientes a estudios de alta calidad que examinaron la eficacia de los medicamentos para el dolor de columna que principalmente afecta a la población geriátrica.

A continuación, proporcionaron recomendaciones basadas en dosificaciones seguras y efectivas.

Entre sus hallazgos destacan:
* Los analgésicos gabapentina y pregabalina si bien pueden causar mareos o dificultad para caminar, logran en adultos mayores algún beneficio para el dolor nervioso de cuello y espalda.
Deben usarse en dosis más bajas con ajustes pequeños.

* Algunos relajantes musculares (carisoprodol, clorzoxazona, ciclobenzaprina, metaxalona, ??metocarbamol y orfenadrina) se evitan en adultos mayores debido a los riesgos de sedación y caídas. Otros (tizanidina, baclofeno, dantroleno) demuestran utilidad para el dolor de cuello y espalda, con mayores evidencias para la tizanidina y el baclofeno.
Los autores recomiendan sus utilizaciones en dosis reducidas, evitando la tizanidina y reduciendo la dosisi de baclofeno en pacientes con enfermedad hepática y renal, respectivamente.

* Los antidepresivos antiguos generalmente se evitan en adultos mayores debido a sus efectos secundarios, pero la nortriptilina y la desipramina pueden tolerarse mejor para el dolor nervioso del cuello y la espalda en dosis más bajas.
En general, los antidepresivos más nuevos (a saber, la duloxetina) tienen un mejor perfil de seguridad y una buena eficacia para el dolor nervioso relacionado con la columna.

* El tramadol suele ser tolerado en adultos mayores, pero tiene riesgo de sedación, malestar estomacal y estreñimiento. Puede usarse en dosis más bajas después fallar los medicamentos alternativos; funciona bien con la administración conjunta de paracetamol.
Los opiáceos se evitan debido a sus efectos secundarios y al riesgo de mortalidad, pero su uso en dosis bajas presenta útilidad para el dolor refractario intenso con una estrecha vigilancia clínica de los pacientes.

Según los investigadores, la medicina complementaria, la fisioterapia, las inyecciones y la cirugía tienen cabida para ayudar a las personas mayores afectadas por dolor de columna.
"Los medicamentos utilizados en dosis correctas, para diagnósticos correctos -combinados con el ajuste de los problemas médicos preexistentes- pueden mejorar los tratamientos para el dolor de columna", agregó el primer autor Jonathan Fu, graduado de BUSM.


* Drugs and Aging
Pharmacotherapy for Spine-Related Pain in Older Adults
Jonathan L. Fu, Michael D. Perloff
 27 de junio, 2022
https://link.springer.com/article/10.1007/s40266-022-00946-x