Conceptos Categóricos

POSIBLE TRANSMISIÓN FECAL ORAL DEL SARS-COV2 EN LOS NIÑOS

POSIBLE TRANSMISIÓN FECAL ORAL DEL SARS-COV2 EN LOS NIÑOS


Guangzhou, China
Se observaron resultados positivos en los hisopados rectales en 8 de 10 pacientes pediátricos, que permanecieron detectables luego de la negativización de los hisopados nasofaríngeos, lo que indica la eliminación viral gastrointestinal y la posibilidad de transmisión fecal oral.

Nature Medicine 26502-505

Autores:
Xia H

Institución/es participante/s en la investigación:
Guangzhou Medical University

Título original:
Characteristics of Pediatric SARS-CoV-2 Infection and Potential Evidence for Persistent Fecal Viral Shedding

Título en castellano:
Características de la Infección Pediátrica por SARS-CoV-2 y Datos de Potencial Persistencia de la Eliminación Viral Fecal

Extensión del  Resumen-SIIC en castellano:
2.07 páginas impresas en papel A4
Introducción
El brote de síndrome respiratorio agudo grave por coronavirus 2 (SARS-CoV-2) surgió en Wuhan, provincia de Hubei, China, en diciembre de 2019, y al 25 de febrero de 2020 se habían confirmado 77 780 casos, con 2666 muertes en China y más de 2459 casos confirmados en otros 33 países. Se estima que la infección tiene un período de incubación promedio de 5.2 días. Los síntomas más frecuentes son fiebre, tos, mialgia y neumonía. Hasta la fecha de publicación de este artículo, se contaba con poca información sobre la infección por SARS-CoV-2 en los niños. Los autores presentaron las características epidemiológicas y clínicas de 10 niños con infección por SARS-CoV-2, en los cuales se determinó la excreción viral por los tractos gastrointestinal y respiratorio.

Métodos
El diseño del estudio fue prospectivo y se realizó en un centro único, entre el 22 de enero de 2020 y el 20 de febrero de 2020. En total, a 745 niños y 3174 adultos con presunción alta de infección por SARS-COV-2 se les realizó reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa (RT-PCR) en tiempo real, mediante hisopados nasofaríngeos, para confirmar el diagnóstico. Diez niños (1.3%) y 111 adultos (3.5%) dieron positivo. Los niños se internaron en el Guangzhou Women and Children’s Medical Center y se determinó la excreción viral a partir de los tractos respiratorio y gastrointestinal mediante RT-PCR en tiempo real en muestras seriadas de hisopados nasofaríngeo y rectal.

Resultados
La diferencia de 2.7 veces entre niños y adultos fue estadísticamente significativa (p = 0.002). De los 10 niños, 6 fueron varones y 4 mujeres, con edades comprendidas entre los 2 meses y los 15 años. Cuatro habían tenido contacto definitivo con un paciente confirmado, 7 pertenecían a familias con un conglomerado de infección y 7 tenían antecedentes de viajes a zonas epidémicas en la provincia de Hubei, 2 semanas antes del inicio de la infección. Al ingreso, 7 pacientes presentaban fiebre, pero ninguno tenía temperatura superior a 39 ºC. Otros síntomas frecuentes fueron tos (n = 5), dolor de garganta (n = 4), congestión nasal y rinorrea (n = 2) y diarrea (n = 3). Un niño estaba completamente asintomático. Ninguno de los pacientes presentó otros síntomas comúnmente observados en los adultos, como letargo, disnea, dolor muscular, dolor de cabeza, náuseas y vómitos y desorientación. Ninguno de ellos buscó atención médica, sino que se identificaron y diagnosticaron por sus antecedentes de exposición. Las radiografías de tórax de estos pacientes fueron normales o solo mostraban refuerzo de la trama bronquial, sin neumonía unilateral o bilateral. La tomografía computarizada de tórax mostró opacidades en parche, aisladas o múltiples en vidrio esmerilado en 5 pacientes, mientras que fueron normales en los restantes. Estos cambios se observaron principalmente en la periferia, y pocos pacientes tenían bandas subpleurales. No se detectaron derrame pleural, ganglios linfáticos agrandados u otros cambios que generalmente se observan en pacientes adultos críticamente enfermos. Al ingreso, se realizaron hemogramas completos, análisis de orina y materia fecal, coagulograma, bioquímica sanguínea y biomarcadores de infección. Casi todos los resultados de las pruebas fueron normales, excepto en el paciente 9. Pocos casos presentaron leucopenia, leucocitosis, linfopenia o aumento de las transaminasas, hallazgos frecuentes en los adultos. Las pruebas para virus de la influenza A (H1N1, H3N2, H7N9), virus de la gripe B, virus sincitial respiratorio, virus de la parainfluenza, adenovirus, SARS-CoV y síndrome respiratorio del Oriente Medio por coronavirus (MERS-CoV) fueron negativas en todos los pacientes. De los 9 pacientes en los que se determinaron los niveles de citoquinas, en 7 se encontraron concentraciones aumentadas de interleuquina (IL)-17F y en 5 de ellos se detectó elevación simultánea de IL-22; en 5 casos hubo niveles aumentados de IL-6. Todos los pacientes recibieron terapia antiviral con interferón alfa en aerosol desde el ingreso. El paciente 1 fue el primer caso pediátrico de SARS-CoV-2 diagnosticado en Guangzhou, tratado con azitromicina a 10 mg kg/día durante 5 días y gamma globulina intravenosa a 300 mg kg/día por 3 días. Ningún paciente requirió asistencia respiratoria o cuidados intensivos. Se determinó el patrón de excreción viral de los tractos respiratorio y gastrointestinal en los 10 casos pediátricos mediante una serie cronológica de muestras obtenidas por hisopado nasofaríngeo y rectal, que se analizaron por RT-PCR en tiempo real. El paciente 4 estaba asintomático, pero dio positivo en múltiples ocasiones. El paciente 6 estaba asintomático el día en que su hisopado nasofaríngeo dio positivo, y al día siguiente presentó congestión nasal y rinorrea. Los 8 pacientes restantes tuvieron pruebas positivas poco después del inicio de los síntomas. Además, 8 de 10 pacientes también tenían hisopados rectales positivos, lo que indica una posible excreción viral fecal. Ocho de 10 pacientes mostraron persistencia viral en los hisopados rectales después de que los hisopados nasofaríngeos se negativizaron.

Conclusión
En comparación con los pacientes adultos, los 10 casos pediátricos presentados tenían síntomas leves y mostraron menos alteraciones radiológicas y en los parámetros de laboratorio. También, se observaron resultados positivos en los hisopados rectales en 8 de 10 pacientes, que permanecieron detectables luego de la negativización de los hisopados nasofaríngeos, lo que indica la eliminación viral gastrointestinal y la posibilidad de transmisión fecal oral. De hecho, la transmisión fecal oral está documentada para otros virus respiratorios. Estos hallazgos también indican que las pruebas de detección en los hisopados rectales pueden ser más útiles que en los hisopados nasofaríngeos para determinar la eficacia del tratamiento y el momento de la finalización de la cuarentena. Sin embargo, no hay pruebas de replicación viral competente en los hisopados fecales, que es requisito para confirmar el potencial de transmisión fecal-oral.
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