Conceptos Categóricos

COMPROMISO MIOCÁRDICO EN PACIENTES RECUPERADOS DE COVID-19

COMPROMISO MIOCÁRDICO EN PACIENTES RECUPERADOS DE COVID-19


Tucuman, Argentina
El patrón anormal de estiramiento longitudinal global de los segmentos basales, respecto de los segmentos medios y apicales, se asocia con sintomatología persistente, y específicamente con disnea, durante la etapa de recuperación de la enfermedad por coronavirus 2019.

Revista de la Federación Argentina de Cardiología

Autores:
Prado A

Institución/es participante/s en la investigación:
Centro Privado de Cardiología (CPC)

Título original:
Nuevo Indice para la Determinación de Compromiso Miocárdico en Pacientes Recuperados de COVID 19

Título en castellano:
Nuevo Índice para la Determinación de Compromiso Miocárdico en Pacientes Recuperados de COVID-19

Extensión del  Resumen-SIIC en castellano:
2.22 páginas impresas en papel A4


Introducción
La enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19 por su sigla en inglés), causada por coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave (Severe Acute Respiratory Syndrome [SARS]-CoV-2), se asocia con importante morbilidad y mortalidad. Aunque el compromiso pulmonar es el más frecuente y el más grave en pacientes con COVID-19, recientemente se refirió compromiso de diferentes órganos, incluido el sistema cardiovascular, con consecuencias relevantes en términos pronósticos. El compromiso del miocardio puede detectarse por medio del incremento de los niveles de biomarcadores (péptido natriurético cerebral y troponinas), y también por los resultados en la ecocardiografía o la resonancia magnética. La ecocardiografía permite diagnosticar compromiso del miocardio, sobre todo en estadios avanzados. La tensión longitudinal global (global longidudinal strain [GLS]) que se conoce con diferentes técnicas por ecocardiografía bidimensional demostró ser útil para la identificación temprana del daño miocárdico, previo al deterioro de la fracción de eyección en diferentes situaciones clínicas. Se refirió una reducción importante de la GLS en los segmentos basales del ventrículo izquierdo (VI) en pacientes con COVID-19 durante la internación, en asociación con un incremento en los niveles de los biomarcadores, y con consecuencias pronósticas variables.A pesar del alto número de recuperados, un porcentaje considerable de pacientes consulta por presentar diversos grados de disnea, en el período posterior a la finalización de etapa inicial del proceso infeccioso.El objetivo del presente estudio fue identificar la correlación entre un nuevo índice de alteraciones de la tensión (strain) longitudinal - índice basal y medio-apical (IBMA) - que evalúa la relación del strain longitudinal de los segmentos basales con los segmentos mediales y distales, y la presencia de disnea en pacientes recuperados de COVID 19.

Pacientes y métodos
El estudio prospectivo se realizó con pacientes que concurrían por consulta espontánea para valoración cardiovascular con antecedente diagnóstico de COVID 19. Entre los criterios de inclusión se consideraron el diagnóstico previo confirmado por hisopado para SARS-CoV-2, por reacción en cadena de la polimerasa por transcripción reversa (PCR por su sigla en inglés), de acuerdo a los lineamientos diagnósticos de la Organización Mundial de la Salud, más de dos semanas desde el diagnóstico, y ventana acústica adecuada. Todos los participantes fueron sometidos a interrogatorio y examen cardiovascular. En todos los casos se realizó un ecocardiograma completo; las mediciones se realizaron de acuerdo a normativas de las Sociedad Americana de Ecocardiografía. Las imágenes ecocardiográficas fueron efectuadas en vista paraesternal en eje largo y eje corto, y vista apical de cuatro, tres y dos cámaras. La fracción de eyección del VI se determinó por método de Simpson biplano. El estudio Doppler mitral se realizó en vista de cuatro cámaras, estableciéndose el pico de la onda E y A, la pendiente de desaceleración y la relación E/A. El volumen de fin de diástole del ventrículo izquierdo, el volumen de fin de sístole del ventrículo izquierdo, y el volumen de aurícula izquierda, se establecieron en vista apical de cuatro cámaras. Se evaluaron la función del ventrículo derecho y el grado de excursión del anillo tricuspídeo. Se obtuvieron valores de GLS global (GLS VI), y valores promedio de los segmentos basales, medios, apicales y ápex. Se estimaron los promedios de strain longitudinal de los segmentos basales (GLS basal) y de los segmentos medio apicales (GLS medio apical).
El grupo de estudio fue subdividido en dos subgrupos: sin disnea actual (grupo 1), y con disnea actual (grupo 2). El grupo control estuvo integrado por 25 pacientes sin antecedente de enfermedad cardiovascular ni de COVID-19.

Resultados
Se incluyeron 116 pacientes, de los cuales fueron excluidos 11 por presentar mala ventana acústica o datos incompletos; los análisis finales se realizaron con 105 pacientes. La edad promedio del grupo de estudio fue de 46 años (rango etario 17 a 74); 48 pacientes eran de sexo femenino (46%). Cincuenta y nueve fueron identificados en el grupo 1 y 46 pacientes constituyeron el grupo 2. No hubo diferencias estadísticamente significativas en relación con la edad, el sexo, la presión arterial, la frecuencia cardíaca, o la masa corporal entre ambos grupos.No se observaron diferencias significativas en el análisis de las variables ecocardiográficas convencionales de ambos ventrículos, ni en las variables de función diastólica en ninguno de los grupos evaluados. Se observaron valores inferiores a -19% del GLS VI en el 9.5% de los pacientes con diagnóstico previo de COVID 19 (15% del grupo 2, en comparación con 5% en el grupo 1). El 61% de los pacientes del grupo 2, en comparación con el 39% de los enfermos del grupo 1, presentaron valores de GLS basal inferior a -20%. En ambos casos, los valores fueron estadísticamente significativos en comparación con los registrados en el grupo control (p < 0.005), aunque no se observaron diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos (p = 0.124). No se establecieron diferencias estadísticamente significativas en los valores promedio del GLS basal en relación con el promedio de los segmentos medios y distales entre el grupo 1 y 2, ni con los controles. Al considerar como umbral a la diferencia >15% en los valores de IBMA, este hallazgo estuvo presente en el 74% de los pacientes del grupo 2, sólo en el 26% en el grupo 1 y en ningún sujeto del grupo control (p < 0.0001). Este valor umbral se asoció con sensibilidad del 0.74 y especificidad de 0.79 para este índice (valor predictivo positivo de 0.62; valor predictivo negativo de 0.76). Se observó que aquellos pacientes con IBMA >15% presentaron casi 3 veces más posibilidades de presentar disnea, en comparación con los pacientes con un índice inferior a este valor (RR de 2.8), es decir que el 74% de los pacientes con disnea al momento del examen presentaron un IBMA >15%, mientras que ninguno de los pacientes en el grupo control presentó este hallazgo.

Conclusión
Un nuevo índice de correlación (IBMA) permitiría identificar un patrón anormal de strain longitudinal global de los segmentos basales en relación con los segmentos medios y apicales, presente en el grupo con sintomatología persistente en etapa posterior a los primeros 14 días del proceso infeccioso por SARS CoV-2. Un valor de IBMA >15% podría identificar un subgrupo de pacientes con compromiso miocárdico subclínico que justificaría las manifestaciones clínicas presentes en el seguimiento.

 
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