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México: la elevada incidencia de la diabetes tipo 2 precisa soluciones con abordajes terapéuticos y sociales
Gaceta médica de México; Ciudad de México, México, 2 Julio 2024

Las estrategias de prevención de la diabetes mellitus tipo 2 (DT2)* deben incluir la promoción y educación de hábitos saludables en escuelas, lugares de trabajo y sitios comunitarios.
Informe actualizado, 2 de julio, 2024, 20:30hs. aSNC

Los proveedores de salud necesitan preparación para transmitir respuestas adecuadas a las condiciones, recursos de sus unidades y de las comunidades bajo su responsabilidad.


Gaceta Medica Mexico - Academia Nacional de Medicina - Elias Hurtado Hoyo

El estudio que publica la revista Gaceta Médica de México ** considera fundamental que, dadas las condiciones, recursos y regulaciones existentes, las acciones prioritarias se enfoquen en mitigar efectivamente la gran carga que genera la DT2, mediante acciones coordinadas entre las instituciones con independencia de los retos organizacionales y transiciones políticas.

Fuente de datos y cobertura
Las estimaciones del estudio Global Burden of Disease (GBD) 2021 para permitieron evaluar la carga de la DT2 en adultos de 20 años o más en México y en las 32 entidades federativas del país.

Map of the 21 GBD regions. GBD, Global Burden of Disease, Risk Factors, and Injuries study.  
Mapa del GBD, 2021. Fuente de la imagen, Research Gate.

El GBD 2021 ofrece estimaciones epidemiológicas detalladas para más de 350 enfermedades y lesiones en 204 países y territorios diversos. 

Las metodologías generales y específicas para las estimaciones de DT2 se han descrito con detalle en publicaciones previas. 

Los criterios de diagnóstico, definiciones, pesos de discapacidad para condiciones no letales, covariables y factores de riesgo para la DT2 se muestran en las Tablas que acompañan al artículo como Material Suplementario.

Incidencia local
México es uno de los cinco países con mayor incidencia de DT2 por delante de China, India y Estados Unidos.

En 2021, la tasa de años de vida saludable (AVISA) perdidos por el país fue 60 % superior al promedio global y 70 % más alta que en la región de Latinoamérica y el Caribe.

AVISA - Años De Vida Saludable | Instituto Hispanoamericano De Suicidologia  INHISAC

El 6.9 % del total de AVISA perdidos en México por efectos de la DT2 fue solo superada durante la COVID-19 (65 % de la carga) debido a la mortalidad prematura en comparación con el 48% de los demás países del mundo.

La mortalidad prematura fue notablemente más prevalente entre los hombres, mientras que las mujeres experimentaron más carga por discapacidad, hecho que los autores relacionan con la distribución observada en países con baja cobertura efectiva de servicios de salud.

En 2021, la incidencia de la DT2 continuaba al alza, acompañada de una importante presencia de complicaciones, principalmente neuropatías precursoras de pie diabético, amputaciones y trastornos de la visión. 

La DT2 alcanzó registros superiores en individuos menores de 45 años, con incremento sostenido desde 1990.  

La caracterización epidemiológica reveló perfiles diferenciados de manera notable en los diversos territorios del país.

Propuestas ante la evidencia
En atención a que una gran parte de la población mexicana tiene un riesgo elevado de desarrollar DT2, los autores proponen la universalidad de las intervenciones, acompañadas con la implementación de estrategias diferenciadas acordes con las vulnerabilidades e inequidades de cada grupo poblacional. Asimismo consideran crucial la disminución de la brecha en el diagnóstico y enfocarse en el tamizaje activo de quienes, por barreras culturales, geográficas o de género, no se acercan a los servicios de salud como los hombres, las personas más jóvenes y en la población que atraviesa situaciones de pobreza.

En vista de que la actitud, las creencias y el conocimiento del médico y del paciente influyen en el control de la DT2 y en el manejo oportuno de sus complicaciones, el artículo propone la construcción de un enfoque de corresponsabilidad que sea sostenible, cultural y socialmente pertinente, a fin de combatir los estigmas sociales de la enfermedad y de las condiciones subyacentes como la obesidad. La tarea requiere acciones de concienzación masiva.

En un ambiente con clara limitación de recursos, es importante garantizar que las acciones básicas ocurran, guiadas por pautas de atención estandarizadas.

La adecuación de la tecnología con la implementación de sistemas expertos o simuladores facilitarían al personal de salud conocer, actualizarse y aplicar efectivamente las pautas de detección, atención y monitoreo, como las previstas en la Guía Mexicana de Práctica Clínica para el diagnóstico y tratamiento de pacientes adultos con DT2.

La adopción de estrategias como la telemedicina y aplicaciones móviles para el autocuidado y el monitoreo a distancia podría mejorar significativamente el acceso a la atención médica y permitir un seguimiento continuo de los pacientes, especialmente de quienes enfrentan barreras geográficas o temporales para acceder a la atención de salud.

Dado el contexto de recursos limitados y fuertes retos para dar una respuesta efectiva al control de la DT2, estudios como este, según los autores, permiten fundamentar las políticas públicas en datos sólidos y evidencia científica.
Sin embargo, el artículo advierte que la garantía de la evolución efectiva en las políticas de atención a la DT2 requiere  implementar un sistema de seguimiento constante, definidos mediante indicadores estandarizados que evalúen los resultados en salud y la calidad de la atención.

La población mexicana tiene una predisposición genética excepcionalmente alta de desarrollar DT2 en forma temprana, así como de padecer sus complicaciones. El antecedente se agrava con el ambiente adverso, caracterizado por el significativo incremento de los principales factores de riesgo, como el sobrepeso y la obesidad, que actualmente afectan a siete de cada 10 adultos.

En las últimas décadas, el sistema de salud mexicano no ha ofrecido un abordaje efectivo para atender a la población de forma equitativa acorde con las circunstancias sociales, culturales y geográficas. Tanto la cobertura como la calidad de la atención se han deteriorado sostenidamente en todo el país.

La falta de detección de DT2 alcanza cifras de hasta 65.6 % en menores de 40 años a lo que se suma la disminución en el número de consultas, el bajo control metabólico integral (glucosa, peso, tensión arterial, dislipidemias) y las pocas acciones básicas para la identificación y tratamiento de factores de riesgo cardiovascular.

Actualmente, cerca de la mitad de las personas que buscan atención médica opta por servicios privados como los consultorios vinculados a farmacias, con lo que se incrementa el gasto de bolsillo y se pierde la posibilidad de dar seguimiento a la evolución de la enfermedad y visibilizar las necesidades de atención.

Con el panorama anterior, no sorprende que más de seis millones de personas vivan con complicaciones con la prevenible neuropatía diabética, fácil de detectar y tratar.

El artículo advierte que la mitad de las personas con DT2 desarrollará neuropatía, 55 % de las cuales la iniciará con la pérdida asintomática de la sensibilidad protectora. 

La detección mediante examen físico y la revisión cuidadosa de los síntomas requiere programas de capacitación al personal de salud, con especial énfasis en la detección sistemática y masiva en los servicios de atención primaria.

De acuerdo con estimaciones, se podría reducir un tercio de la carga si se implementaran sistemáticamente intervenciones integrales. 
Las brechas de género y pobreza son evidentes en el impacto diferencial de la enfermedad, tanto por cuestiones culturales como por vulnerabilidades sociales. 

La adherencia, la actitud, las creencias y el conocimiento sobre la DT2 pueden afectar el autocontrol, la búsqueda de atención y las prácticas de autocuidado.

Es impostergable disminuir esas brechas, ya que, de acuerdo con las tendencias observadas, la carga para las poblaciones más vulnerables será cada vez mayor.

Los autores reconocen las siguientes limitaciones de su estudio:
el GBD no considera la carga por enfermedad renal asociada a DT2, la cual se considera una causa distinta, por lo que la comparabilidad entre los datos de la carga por muertes prematuras y las estadísticas de mortalidad del INEGI es limitada debido a razones de clasificación. 

El GBD estima que las muertes por causas renales ascienden a 16 520.5, es decir, el 83 % de las muertes por DT2 no se asocia a nefropatía diabética.

Las cifras presentadas podrían no reflejar completamente el impacto de la COVID-19, ya que la mayoría de las fuentes de información datan de fechas previas. Las secuelas y los factores de riesgo pueden no ser exhaustivos, pero de forma periódica se evalúa la viabilidad de incorporar otros.

* Aclaración de los autores
"En el artículo se denomina diabetes tipo 2 a la llamada diabetes mellitus tipo 2, en atención a que la condición conocida como diabetes insipidus no está relacionada con los niveles de azúcar en la sangre y su clasificación es distinta a la de diabetes mellitus. Asimismo, organismos internacionales como la Asociación Americana de Diabetes,1 la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial Salud2 emplean de forma usual el término diabetes tipo 2."


** Gaceta Médica de México
Epidemia de diabetes tipo 2 en México. Análisis de la carga de la enfermedad 1990-2021 e implicaciones en la política pública
Alejandra Montoya 1, Héctor Gallardo-Rincón 2, Rubén Silva-Tinoco 3, Rodrigo García-Cerde 1, Christian Razo 4, Liane Ong 4, Lauryn Stafford 4, Hailey Lenox 4, Roberto Tapia-Conyer 5
Volumen 159, Número 6
https://www.gacetamedicademexico.com/frame_esp.php?id=886

Filiación de los autores/as:
1- Analítica Sustantiva, Fundación “Carlos Slim”, Ciudad de México, México;
2- Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara, Jalisco, México;
3- Clínica Especializada en el Manejo de la Diabetes en la Ciudad de México, Servicios de Salud Pública de la Ciudad de México, Ciudad de México, México;
4- Instituto para la Métrica y Evaluación de la Salud, Universidad de Washington, Seattle, Washington, Estados Unidos;
5- Facultad de Medicina, Universidad Nacional Autónoma de México, Ciudad de México, México